viernes, 20 de junio de 2014

Michael Cheval [Pintura]

Michael Cheval

Michael Cheval, fotograma del video que puede verse al final del post / 
still from the video you can see at the end of this post.

Michael Cheval es un artista contemporáneo, especializado en pinturas "absurdas", dibujo y retrato. Según su definición, "absurdo" es el lado inverso de la realidad, el reverso de la lógica. No surge de los sueños de los surrealistas, o de la actividad subconsciente. Es un juego de la imaginación, donde todos los vínculos están cuidadosamente escogidos para construir un guión literario. Cualquiera de las pinturas de Cheval es un viaje a la ilusión. Su obra es a menudo metafórica y requiere un ojo agudo para descifrar la alusiones frecuentemente ocultas.

"Cleopatra", oil on canvas / óleo sobre lienzo, 55" x 70"

"Cumpleaños del mago / Magician Birthday", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 24"

Nacido en 1966 en Kotelnikovo, un pequeño pueblo en el sur de Rusia, Cheval ha desarrollado su pasión por el arte desde la niñez. Cuando su familia se mudó a Alemania en 1980, la cultura de la Europa occidental produjo una fuerte impresión en el joven artista. En 1986 se mudó a Turkmenistán y se graduó en la Escuela de Bellas Artes de Ashgabad. Absorbiendo la filosofía oriental y el carácter de Asia central, comenzó a trabajar como artista profesional independiente, perfilando su estilo y dirección surrealista.

"Canción de cuna para el tío Magritte / Lullaby of Uncle Magritte", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 24"

"Ascenso del pez dorado / Gold Fish Rising", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 24" x 36"

En 1990 Cheval presentó su primera exhibición personal en el Museo de Bellas Artes de Turkmenistán, un evento significativo que mostró el gran aprecio de la comunidad artística de la región.
En 1993, se mudó a Moscú, Rusia, donde trabajó como artista independiente e ilustrador para varias editoriales, incluida "Planeta".
Su decisión de emigrar a los Estados Unidos en 1997 fue el inicio para él una nueva época como artista. Regresó a la cultura occidental que tanto le había inspirado en su juventud germana, pero ahora con su propia experiencia, visión y filosofía.

"Contadores de cuentos chinos / Cock 'n' Bull Story Tellers", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 30"

"Ramo de metáforas / Bouquet of Metaphors", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 30"

En 1998, Cheval se convirtió en miembro del prestigioso Club Nacional de las Artes de Nueva York, donde fue distinguido con el Premio del Comité de Exhibiciones en 2000. También es miembro de la Sociedad para el Arte de la Imaginación desde 2002.
Cheval publicó dos albumes de arte a todo color: "Canciones de Cuna", en 2004 y "Naturaleza del Absurdo", en 2007. Su obra es internacionalmente aclamada y a menudo puede verse en galerías de Estados Unidos y el extranjero.
Desde 2009 Cheval ha colaborado con el escritor, filósofo y poeta Boris Glikman, quien escribió historias cortas, fábulas y poemas acompañando las pinturas de Cheval. En 2011 su colaboración "Local Call / The mePhone" [ver al final del post] se publicó en la revista "U".

Izq./ Left: "Lección mágica II / Magica Lesson II", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 24"
Der./ Right: "Nocturno de delicados aromas / Nocturne of Delicate Scents"
Óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 24"

"Melodía de la lluvia / Melody of the Rain", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 24", 2011

Cheval compara sus pinturas con un puzzle, cuyo código debe ser descubierto; como puede haber más de una solución para el acertijo, invita a la audiencia a ofrecer sus propias y únicas interpretaciones para su arte, a través de las cuales alcanzar nuevas ideas y un mayor nivel de comprensión de la obra. Cheval dice: "El espectador debe aspirar a comprender el mundo que yo presento, y así expandir sus horizontes y su conciencia. Siempre me hace feliz cuando veo que un espectador me comprende, cuando sienten el deseo de jugar mi juego."
Cheval identifica una conexión estética entre su estilo y el "Teatro del Absurdo" de Samuel Beckett y Eugène Ionesco, así como con las películas de Peter Greenaway, Luis Buñuel y Tarsem Singh.
Refiere su pasión por la literatura y la poesía como contribuyentes al vocabulario visual y simbolismo de su arte. También describe la experiencia que ha obtenido siendo músico y escritor como factores esenciales en la realización de sus metas en el campo de la pintura.

"Fórmula de autocracia / Formula of Autocracy", (Retrato de / Portrait of Vladimir Putin)
Óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 24"

"Buenos días / Good Morning Dr. Freud", oil on canvas / óleo sobre lienzo, 20" x 24"

Michael Cheval is the world's leading contemporary artist, specializing in Absurdist paintings, drawings and portraits. In his definition, "absurdity" is an inverted side or reality, a reverse side of logic. It does not emerge from the dreams of surrealists, or the work of subconsciousness. It is a game of imagination, where all
ties are carefully chosen to construct a literary plot. Any one of Cheval's paintings is a map of his journey into illusion. His work is often metaphorical and requires a sharp eye to decipher the often hidden allusions.

"Hora de ser una Reina / Time To Be A Queen", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 24", 2012

"Al filo de la eternidad / On the Edge of Eternity", oil on canvas / óleo sobre lienzo, 30" x 24"

Born in 1966 in Kotelnikovo, a small town of southern Russia, Cheval developed passion for art in his early childhood. When his family moved to Germany in 1980, the West European culture made a great impression on the young artist. In 1986, he moved to Turkmenistan and graduated from Ashgabad school of Fine Art. Absorbing Eastern philosophy and the character of Central Asia, he began working as an independent professional artist, shaping his style and surrealistic direction.

Izq./ Left: "Enigma of Generations III / Enigma de las generaciones III"
Óleo sobre lienzo / oil on canvas, 48" x 36"
Der./ Right: "Nave de la felicidad absoluta II / Vessel Of Utter Bliss-II"
Óleo sobre lienzo / oil on canvas, 36" x 30"

"Analogía comparativa II / Comparative Analogy II", óleo sobre lienzo / oil on canvas

In 1990 Cheval held his first personal exhibition in Turkmenistan's State Museum of Fine Art, a significant event that showed high appreciation from the region's artist community.
In 1993, he moved to Moscow, Russia, and worked as an independent artist and illustrator for various publishing houses, including the famous book-publishing house "Planeta".
His decision to emmigrate in 1997 to USA began a new epoch for the artist. He returned to the Western culture that greatly inspired him in his German youth, but now he brought his own experience, his philosophy, and vision.

"Encantador de la atracción / Charmer of the Attraction", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 36" x 30"

"Té para uno / Tea for One", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 24"

In 1998, Cheval became a member of the prestigious New York's National Arts Club where he was distinguished with the Exhibition Committee Award in 2000. He is also a member of the Society for Art of Imagination since 2002.
Cheval published two full-colored art albums—Lullabies in 2004 and Nature of Absurdity in 2007. His work is internationally acclaimed and can often be seen in USA galleries and abroad. 
Since 2009 Cheval has collaborated with the writer, philosopher and poet Boris Glikman, who has written short stories, fables and poems to accompany Cheval's paintings. In 2011 their collaboration "Local Call/The mePhone" [check out at the end of this post] was published in U Magazine.

Izq./ Left: "Inspiración / Inspiration", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 18", 2013
Der./ Right: "Sentido de adolescencia / Sense of Adolescence", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 30" x 14", 2010

Cheval compares his paintings to a puzzle whose code needs to be discovered; yet there may be more than one solution to the riddle and he invites the audience to provide their own unique interpretations of his art, through which new ideas and a higher level of understanding of the work is attained. Cheval says: “ The spectator should have aspiration to understand the world I present, and thereby expand his horizons and his consciousness. I'm always happy when I see that a viewer understands me, when they have the desire to play my game”
Cheval identifies an aesthetic connection between his style and Samuel Beckett's and Eugène Ionesco’s Theatre of the Absurd (Theater of the absurd), as well as Peter Greenaway’s, Luis Buñuel's and Tarsem Singh's films.
He cites his passion for literature and poetry as contributing to the visual vocabulary and symbolism of his art. He also describes the experience he had gained from being a musician and a writer as an essential factor in the realization of his goals in the painting field.

"Canción de cuna para el Rey Mariposa II / Lullaby for the Butterfly King II"
Óleo sobre lienzo / oil on canvas, 24" x 36"

Los textos están tomados del sitio web del artista y de su ficha en Wikipedia
Texts from artist's website and his record in Wikipedia.

Michael Cheval en "El Hurgador" / in this blog: [Michael Cheval (II) (Pintura)], [Pintando perros (LI)]
Boris Glikman en "El Hurgador" / in this blog:
[Michael Cheval (II) (Pintura)], [Tetsuya Ishida y Boris Glikman (Pintura, Textos)], [Un cuento silbado]

Más sobre Cheval en / More about Cheval in: Website, Facebook

Imágenes publicadas con autorización del artista (¡Muchas gracias, Michael!)
Gracias también a Boris Glikman por su autorización para publicar el texto "mePhone"
Y gracias otra vez a Shirley, que no para de encontrar estas cosas tan interesantes.

Images published here with artist's permission (Thanks a lot, Michael!)
Thanks also to Boris Glikman for his permission to post the text of "mePhone"
And thanks again to Shirley, who keeps finding these so interesting stuff .


Naturaleza del absurdo / Nature of Absurdity

"Naturaleza del absurdo (tríptico) / Nature of Absurdity (triptych)"
Óleo sobre lienzo dorado / oil on gilded canvas, 40” x 86”
"Panel izquierdo, Señor de las Llamas / Left Panel, Lord of the Flame", 40” x 22”
"Panel central, Señor del Viento / Central Panel, Lord of the Wind", 40” x 42”
"Panel derecho, Señor de la Lluvia / Right Panel, Lord of the Rain", 40” x 22”
(click en la imagen para ampliar / click on the image to enlarge)

«Sus pinturas están realizadas con el desprejuiciado virtuosismo de los grandes maestros de la Edad de Oro del arte holandés y con... la sensibilidad de un ángel. Esta sensibilidad irradia ciertos poderes curativos. Permitan que me explique. El lado externo, visible de la irracionalidad en las creaciones de Cheval, no es más que una invitación a JUGAR, a comenzar a crear por ustedes mismos. Él organiza sus composiciones a modo de producciones teatrales con actores y diálogo, excepto que tú te conviertes en autor de este diálogo, hecho en base a tú propio sentido estético. Tú haces la conexión con el tiempo o la época. Tú creas la leyenda y compones los mitos. Este acto en colaboración da nacimiento a una forma de arte enteramente nuevo; una pintura con tu propio guión. Aquí la capacidad curativa revela su poder. Te curas del "astigmatismo ilusorio", en este caso; la incapacidad de ver una realidad diferente o, en otras palabras, de acuerdo con la analogía de Ortega y Gasset, descubres una forma de ver simultáneamente tanto el cristal como el jardín al otro lado.»
Parte de "Naturaleza", capítulo de "Absurd Intacta, ensayo de Mark Gauchax. Del sitio web del artista.

«His paintings are crafted with unbiased virtuosity of great masters belonging to the Golden Age of Dutch art and with… sensibility of an angel. This sensibility radiates certain healing powers. Let me try to explain. The outer, visible side of irrationality in Cheval’s creations is nothing but an invitation to PLAY, to start creating by yourself. He arranges his composition in the way of a theatrical production with actors and dialogue, except that you become the author of this dialogue, making it up based on your own aesthetical sense. You make the connection with the time or the epoch. You create a legend and compose myths. This collaborative act gives birth to an entirely new work of art – a painting with your own plot. Here the healing capacity reveals its power. You are cured from “illusory astigmatism”, in this case – the inability to see a different reality, or in other words, according to the analogy offered by Ortega y Gasset, you discover a way to see both the glass and the garden behind it, simultaneously.»
Part of "Nature" chapter from "Absurd Intacta" essay by Mark Gauchax. From artist's website.
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Video promocional sobre Cheval y su obra / Promo video about Cheval and his work



El yoFono, por Boris Glikman

"Llamada local / Local Call", óleo sobre lienzo / oil on canvas, 12" x 12", 2010

Un día apareció en el mercado un teléfono que podías usar para llamarte a tí mismo. Todo lo que tenías que hacer era marcar cierto número y podías conectar directamente contigo mismo. La calidad de la recepción era tan buena que la voz al otro lado de la línea parecía provenir de la misma habitación.

Inevitablemente, hubo una cierta aprensión inicial a utilizar este teléfono, porque nadie sabía qué tipo de respuesta recibirían cuando se llamaran a sí mismos inesperadamente por primera vez. ¿Qué pasaría si esa llamada inesperada fuera considerada una impertinente invasión de la privacidad?

Eventualmente esos miedos remitieron cuando la mayoría descubrieron que eran recibidos con calidez y entusiasmo, y sus llamadas resultaban una agradable sorpresa. Hablar contigo mismo era como hablar con un querido amigo que no habías visto durante mucho tiempo y la conversación fluía con facilidad.

La gente corrió a comprar el nuevo invento, que salió al mercado bajo la marca comercial de "yoFono". Los proveedores no podían mantenerse al día con la demanda y hubo escenas desagradables de clientes luchando entre ellos por el último yoFono disponible.

Para que el yoFono funcionara correctamente había que seguir ciertas reglas, que venían en el Manual del Usuario. Primero, la recepción sólo era posible en ciertos lugares concretos, cuyo acceso requería el pago de una tarifa extra. Segundo, había un límite estricto del tiempo que podías pasar hablando contigo mismo. Y tercero, para usar el yoFono, uno tenía que llevar una vestimenta especial, bastante engorrosa, que se vendía por separado. Además, debido a las complejidades técnicas que implicaba establecer la conexión, el costo de la llamada era exageradamente alto, aunque algunas empresas de telefonía esperaban capitalizar la popularidad del yoFono, y mientras tanto sólo cargaban el coste de una llamada local.

Sin embargo, esos inconvenientes estaban más que compensados por los beneficios que se obtenían teniendo una buena charla contigo mismo, ya que nunca nadie había tenido tiempo de parar un momento y echar un vistazo honesto a sus vidas. Todos andaban siempre corriendo, preocupados por los detalles mundanos de su existencia, intentando silenciar la persistente pregunta de si estaban contentos con sus vidas y si estaban siendo honestos con su yo interior.

Y así fue una experiencia enriquecedora para poder tener una conversación profunda y significativa con uno mismo. Los usuarios del yoFono podían ahora ponerse al día con todas las cosas de sus vidas en las que no habían tenido oportunidad de pensar antes, para enterarse de las cosas de vital importancia que quedaban por el camino a medida que se movían a toda prisa a lo largo del camino de la vida.

La gente descubrió que hablar consigo mismo era en gran medida como hablar con un viejo confidente con quien se podían discutir los asuntos más íntimos. No era infrecuente que las lágrimas se derramaran cuando las verdades que uno se había estado escondiendo a sí mismo durante muchos años, eran transmitidas en términos contundentes y directos. Las conversaciones adquirieron un aspecto confesional cuando los más oscuros secretos que sólo uno mismo conoce eran divulgados abiertamente a través de las líneas telefónicas. Muy a menudo, las sorpresas surgían cuando la gente descubría lo que en realidad estaban sintiendo en su interior. En otras ocasiones, la voz en el otro extremo de la línea podía recordarte tus sueños abandonados, los deseos y las necesidades que habías reprimido durante demasiado tiempo.

Muchos descubrieron que en realidad no eran felices en sus lugares de trabajo. Algunos comprendieron que habían caído en el desamor desde hacía largo tiempo. Otros vieron por primera vez que se habían engañado a sí mismos mientras otros creían que habían alcanzado la realización, sin importar lo que en realidad sentían interiormente. Sólo unos pocos reconocieron que se habían vuelto tan cómodos con su ser miserable y desencantado, que retrocedían aterrorizados cuando la felicidad aparecía como algo tan fácil de alcanzar.

El mundo fue mucho mejor, un lugar más feliz gracias al yoFono, cuando la gente por fin comenzó a ser honesta con ellos mismos, porque sabían que ya no podían seguir mintiéndose. La vida antes del yoFono era un recuerdo borroso y distante, y nadie podía imaginar no tener uno.
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The mePhone by Boris Glikman

One day a new type of phone that you could use to call yourself appeared on the market. All one had to do was dial a certain number and one would be connected straight away with oneself. The quality of the reception was so good that the voice on the other end of the line sounded as if it was coming from the very same room.

Inevitably, there was some initial apprehension about using this phone, for no one quite knew what kind of a response they would receive when they rang themselves out of the blue for the very first time. What if their unexpected call was considered to be an impertinent invasion of privacy?

Eventually, these fears subsided as most found that they were greeted with warmth and enthusiasm and their calls were seen as a pleasant surprise. Talking with yourself was just like talking with a dear friend you haven’t seen for a long time and conversation flowed easily.

People rushed to purchase this new invention, which was marketed under the brand name of “mePhone”. Suppliers could not keep up with the demand and there were ugly scenes as customers fought amongst themselves for the last available mePhone.

For mePhone to work properly certain rules had to be followed, and these were set out in the Owner’s Manual. First, the reception only worked in particular areas, access to which required an extra fee. Second, there was a strict time limit on how long you could spend speaking to yourself. And third, when using the mePhone, one had to wear special, rather cumbersome apparel that was sold separately from the phone. Also, owing to the technical complexities involved in establishing a connection, the cost of a call was outrageously expensive, although some enterprising phone companies, hoping to capitalise on the popularity of the mePhone, for a while only charged it at a local call rate.  

However, these inconveniences were more than outweighed by the benefits you gained from having a good chat with yourself, for no one had ever had the time to stop and take a good, honest look at their lives. Everyone was always rushing about, preoccupied with the mundane details of existence, trying to silence the nagging question of whether they were happy with their lives and if they were being true to their inner selves.

And so it was an enlightening experience to be able to have a deep and meaningful talk with oneself. The users of the mePhone could now catch up with all the things in their lives they had never had the chance to think about before, to find out the vital news that fell by the wayside as they were speeding along the road of life.

People found that talking with yourself was a lot like talking to an old confidant, with whom the most intimate matters could be discussed. Not infrequently tears were shed as truths one had been hiding from oneself for many years were conveyed in blunt and forthright terms. Conversations gained a confessional aspect as darkest secrets known only to oneself were divulged openly over the phone lines. Quite often, surprises were lying in store as people discovered what they were actually feeling inside. At other times, the voice on the other end of the line would remind you of your long-neglected dreams, of desires and needs you had suppressed for far too long.

Many found out they weren’t really happy in their places of employment. Some realised they had fallen out of love a long time ago. Others saw for the first time that they had deluded themselves as well as others into believing they had reached fulfilment, regardless of how they actually felt inside. Quite a few recognised that they had become so comfortable with being miserable and disenchanted that they shrank back in fear when contentment appeared to be within easy reach.

The world became a better, happier place because of the mePhone as people at last began to be true to their own selves, for they knew they could no longer get away with lying to themselves. The way life had been before the mePhone was just a distant, faded memory and no person could imagine ever being without one.

3 comentarios:

  1. that's great Javier! Enjoyed your feature! Thank you for using my story!

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  2. Me impresiona "escarbar" en sus cuadros, descubrir la mezcla de los clásicos con los no tan clásicos, y todo de pronto se fusiona en un cuento absurdo. Cada cuadro se mira y se vuelve a mirar por que siempre habrá algo nuevo que ver. Impresionante.

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