lunes, 19 de febrero de 2024

Uruguayos / Uruguayans (LXXV) - Ricardo Pickenhayn [Pintura, escultura, entrevista / Painting, Sculpture, Interview]

Ricardo Pickenhayn es un artista nacido en Argentina en 1960, uruguayo por derecho y adopción, de quien ya nos ocupamos en el blog al incorporar su obra "NADAYAVE, Metafísica del Arte Universal (desde la idea hasta su representación)" dentro de la serie dedicada a los libros de artista. Profundizamos ahora en su obra siguiendo el hilo conductor de la entrevista realizada por Shirley Rebuffo en la cual Ricardo nos ofrece algunas claves de su visión y práctica artística.
Al final del post incluimos una amplia reseña autobiográfica que el artista ha tenido la amabilidad de facilitarnos, en la cual nos narra en detalle su devenir artístico desde sus primeros años hasta la actualidad.

Ricardo Pickenhayn is an artist born in Argentina in 1960, Uruguayan by right and adoption, whose work "NADAYAVE, Metaphysics of Universal Art (from the idea to its representation)" was already included in the series dedicated to artist's books. We now delve into his work following the thread of the interview conducted by Shirley Rebuffo in which Ricardo offers us some keys to his vision and artistic practice.
At the end of the post, we include an extensive autobiographical review (in Spanish) that the artist has been kind enough to provide us with, in which he narrates in detail his artistic development from his early years to the present.
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Ricardo Pickenhayn Mazzoni
(Islas del Río de la Plata / River Plate Islands,
Tigre, Buenos Aires, Argentina, 1960-)

Ricardo Pickenhayn con "Constructivo Gestalt" / with "Constructive Gestalt", 2023
Foto / Photo: Mario Goldman

"Ricardo Pikenhayn es un artista al que, desde temprana edad, le asombró la libertad creativa que proporciona el arte, y más aún cuando se introdujo en el movimiento constructivista, una corriente artística que influyó profundamente en su obra. Fascinado por la idea de construir formas a partir de elementos geométricos y utilizar materiales con vida propia, Ricardo encontró en el constructivismo una manera de expresar su visión del mundo. No se conformó con seguir simplemente los cánones del constructivismo de base, sino que introdujo innovaciones y elementos personales en sus obras. Su iconografía combina la rigidez de las formas geométricas con la fluidez de líneas orgánicas, creando así una fusión única y distintiva en su estilo con un enfoque innovador y capacidad para evolucionar dentro de la corriente. Es una marca distintiva en el mundo del arte contemporáneo." Shirley Rebuffo

Artista promotor de la nueva vertiente del Universalismo Constructivo, ha dedicado su vida a la búsqueda de respuestas acerca de los diferentes procesos del arte y el porqué de su existencia. Es alumno de Day Mán Antúnez y Edgardo Ribeiro (ambos maestros fundadores del Taller Torres-García), y por ello continúa la prédica de que: "Toda obra es un todo y debe de representarse a sí misma como un ente autosignificativo con alma propia".
En su cruzada personal profundizó en el legado artístico de grandes pueblos de la Antigüedad, así como las posteriores experiencias estéticas de creativos como Cézanne, Matisse, Kandinsky, Klee o Torres-García.
Más cerca en el tiempo esa línea continua en la Bauhaus, La estilización de Henry Moore, la "Escuela del Sur", el neo expresionismo del "Grupo Cobra", la abstracción del "Madí" o el minimalismo de Oteiza. El arquitecto Adolfo Maslach destacó que su obra "es todo un descubrimiento que se completa con una larga tarea de investigación filosófica en aras de un callado servicio hacia una causa idealista".

"Gran Gestalt constructiva / Big Constructive Gestalt", 2023

Entrevista de Shirley Rebuffo

Shirley Rebuffo: Cuéntanos ¿cómo fue vivir en el delta de Paraná y cómo fue instalarte en San Carlos? Porque parecen lugares tan disímiles...
Ricardo Pickenhayn: La infancia es el crisol en donde se gestan los primeros idealismos. Mi Delta natal influyó mucho en ese interés por la naturaleza que he vuelto a encontrar en mi querido campo de San Carlos.

SR: ¿Cómo te iniciaste en el arte?
RP: Nunca sabré si fui en busca del arte o es el Arte quien me encontró a mí.

"Conjunto de estructura interpenetrada / Interpenetrated Structure Set", 
Restaurante del Hotel Serena / Serena Hotel Restaurant, 2003

"Bodegon de ocres / Ochre Still Life", óleo sobre cartón impreso / oil on printed cardboard, 2016

SR: Esta pregunta que te haré se la hizo Umberto Eco en el libro "La definición del arte", al principio del capítulo "Notas sobre los límites de la estética". ¿Qué significa "hablar científicamente de una obra de arte"?
RP: El Arte, como síntesis de todo cosmos, es la suma de un ente espiritual representado en la estructura de una idea. En el caso humano, cada obra se manifiesta físicamente mediante algún oficio que deja implícita la huella de su creador.
Pero desde el punto de vista constructivo, la parte racional de cada obra es un conjunto de algoritmos que hacen que esa "cosa" funcione. De esta forma podemos llegar a la excelencia, por ejemplo, la mejor manera de crear un buen vino, un vaso eficiente, un templo perfecto, una marcha nupcial emocionante o un helicóptero que vuele correctamente.
Todo buen arte, para funcionar, necesita de una estructura, pero en esa matriz (racional) es donde se manifestará lo más importante e indescriptible: la poesía.

"Mural constructivo / Constructive Mural", óleo sobre tela / oil on canvas, 3,5 x 2 m. aprox., 2012

"Gran rueda constructiva / Big Constructive Wheel"
Madera superpuesta y policromada / overlaid and polychromed wood, diam. 170 cm aprox., 2009

SR: ¿Qué significado tiene para ti el legado del Taller Torres-García?
RP: En estos tiempos de "vale todo" se intenta de mil maneras relativizar la objetiva filosofía de Torres (es decir la continuación y actualización de esa "Gran Tradición del Hombre Abstracto" que el maestro tanto defendió) para, de esta forma falaz, ponerla en un mismo nivel con las ideas conceptuales de Marcel Duchamp.
Evidentemente, cuesta mucho más esfuerzo mental, espiritual y físico la concepción de una buena pintura, escultura u objeto que invertir un mingitorio o llenar una burbuja con aire de París. Por ello, la mayoría de los continuadores de este "influencer" francés devinieron en incontables vertientes, protagonistas hoy, del nuevo Arte contemporáneo.

SR: Y entonces dime, al dedicarte a la investigación del tema ¿qué significa para ti el Universalismo Constructivo?
RP: El Universalismo Constructivo fue y deberá ser el arte del futuro. Luego de este largo periodo de "decadencia romana" (que estamos viviendo) el arte necesita volver al espíritu, a la razón y a la humanidad. Por ello (como sucede en todo ejemplo formal del cosmos) la obra podrá representar mil cosas; pero debe (primero) ser ella misma.

Augusto Torres, Ricardo Pickenhayn & Day Man Antúnez
(Museo Joaquín Torres-García, ALADI), 1988

Augusto Torres en "El Hurgador" / in this blog[Uruguayos (XIII)], [Recolección (CXLVI-1)]

Arriba, izquierda / Up, Left: "Gestalt orgánica en rojo / Organic Gestalt In Red"
Madera calada y policromada / fretwork and polychrome wood, 2019
y otras dos esculturas abstractas / and two other abstract sculptures

SR: ¿Cuáles son los signos que aparecen de forma más frecuente en tus obras?
RP: Toda forma pura, al ser intervenida inconscientemente, deviene en signo. Todo símbolo parte de la abstracción y, como forma, debe de sintonizar con su entorno. Como notas musicales, cada ente vive en su esencia y comulga con sus pares. Allí aparece la sinfonía estética del Constructivismo. A su vez, en otro plano, la geometría se puede volver teatro y literatura. Es entonces cuando el círculo resulta ser el sol, el triángulo un banderín o el cuadrado la portada del Quijote.
En mi mundo hay de todo; desde un particular prototipo del hombre ADN, hasta esos "ojos" que se repiten como metáforas del infinito. También construyo mis "animóviles" (lo que yo denomino como "almas en movimiento"). Gráficos o tangibles estos "personajes" imaginados forman parte de mi micromundo personal. Actualmente reinvento formas puras encontrando en ellas un atractivo especial.

"Cosmos angular / Angular Cosmos", 220 x 160 cm., 2016

SR: Has trabajado con tres estructuras derivadas de la Escuela Torres-García: la angular del triángulo, la curva del círculo y la octogonal. ¿Podrías ampliarnos la información?
RP: Toda estructura nace, crece y se desarrolla a partir del punto, la línea y su opuesta. Luego, en base a sus diferentes ángulos o elipses, se construye el "andamiaje" de las ideas. Allí, como en la trama de telaraña, se manifiesta la acción de todo arte.

"Vasija constructiva / Constructive Vessel"

SR: Trabajas tanto con pintura, escultura, cerámica, piedras, metales. ¿Podrías dedicarnos un párrafo a cada técnica?
RP: Cada técnica o material es un mundo y es preciso conocer sus leyes y sus "caprichos". Por ello es fundamental conocer de estructuras y saber cómo se deben de desarrollar correctamente.
En el Universalismo Constructivo, nada debe de ser "ornamental" . Por ello, como en una sólida arquitectura, cada línea o volumen deben de ser auténticos y no caer en la ilusión del trampantojo. Obviamente, al final del proceso, toda construcción (incluso superrelista) que esté bien equilibrada termina siendo bella (y por ende, también decorativa). Pero esto se da como lógica conclusión y no como una frívola búsqueda epicúrea.
En el caso de los materiales pasa lo mismo. Por ello amamos el engobe cerámico, porque expone su "piel" original (la arcilla) sin el disfraz brillante del esmalte. Lo mismo con el metal y sus óxidos, el óleo y su textura, la madera y su vejez, la piedra y sus accidentes naturales.

"Nueva estructura / New Structure", 2003

"Cosmos estereograma / Cosmos Stereogram", 2013. Hotel Mantra.

SR: Hay un material que he dejado afuera, intencionadamente, de la pregunta anterior que es la madera. Has trabajado muchísimo con ella, y es un material muy dúctil. ¿Podrías hablarnos específicamente de tus obras realizadas en madera?
RP: La madera es la vida después de la muerte. Por esas vetas fluyó la savia y el crecimiento. Cada tronco fue una semilla de potencial metamorfosis. Por ello el artista tiene la gran oportunidad de prolongar esa existencia con algo místico que él mismo aporte.

Ricardo Pickenhayn con "San Carlos metafísico" / with "Metaphysical San Carlos"

"Estructura plana en hierro ensamblado / Flat Structure In Assembled Iron", 2016

SR: Y ¿podrías hablarnos de tus murales? ¿Cómo van surgiendo? ¿Cómo es el proceso de trabajo en las obras tan grandes?
RP: La obra de gran tamaño involucra nuevas perspectivas y permite ver las cosas desde otra óptica filosófica. El pequeño formato invita al detalle y las grandes dimensiones a la monumentalidad. Mi mayor obra en madera policromada es el mural "Cosmos estereograma" de veinte metros de largo por 2,50 de altura y relieves de hasta 10 pulgadas de espesor.

"Bodegón a sola línea / Single Line Still Life", roble francés / French oak, 2013

Izq./ Left: "Espirales Fibonacci / Fibonacci Spirals", 2006
Der./ Right: "Personaje en azul / Character In Blue", pintra y stencil / painting and stencil, 2016

SR: Uno de ellos anduvo perdido unos 30 años. ¿Nos puedes contar resumidamente la historia?
RP: El Mural "San Carlos Metafísico" lo pinté sobre una vieja lona "Dunlop" en el año 1988 para el Teatro Unión de mi ciudad. La obra quedó traspapelada en la reconstrucción del edificio por tres décadas y recién la encontramos e instalamos hace pocos años.

"Mural de estructura angular / Angular Structure Mural", 220 x 300 cm., aprox., 2015

"Musas sobre pentagrama / Muses On Pentagram", 2014

SR: Cuéntanos sobre las chapas de barco que utilizas para alguno de tus trabajos.
RP: Me encanta revivir historias y la vida de los materiales involucrados.
Utilicé elementos de barcos encallados como el Devonier (belga) el Renner (brasilero) o una barcaza (asistente de la boya petrolera) que se desguazó antes de la pandemia y hoy es protagonista del gran mural de elementos "Gestalt" emplazado en el barrio "Las Taperas" de Valle Edén.

"Formas abstractas en gris / Abstract Forms In Gray"
Óleo sobre carón impreso / oil on printed cardboard, 2016

Personajes en escultura y mural RPM 2015 (hierro refundido en madera calada) /
Characters in Sculpture and Mural RPM 2015 (cast iron on wood fretwork)

SR: Junto a tu señora han montado una sala de exposiciones que utilizan tanto para sus obras como para las de los alumnos. ¿Cómo surgió la idea y cómo fue el proceso?
RP: El complejo Cedartes está ubicado en nuestro "Micromundo". Allí están los talleres de cerámica, pintura, textiles, hierro, piedra y madera. Todo comenzó cuando Nicole y yo nos casamos en 1982. El proceso fue largo y complejo, pero aquí estamos con energía para seguir.

"Musas constructivas / Constructive Muses", óleo sobre tablas talladas / oil on carved boards, 2011

SR: ¿Qué planes hay de futuro?
RP: Continuar en la búsqueda de este "santo grial" estético. El Universalismo constructivo, con diversos nombres, fue el arte que siempre identificó a los pueblos más espirituales de la historia. Es nuestra intención seguir humildemente en ese camino.

54 cajas de / 54 box of Nadayave

El libro "NADAYAVE, Metafísica del Arte Universal (desde la idea hasta su representación)", es una propuesta para redefinir el concepto de arte universal y su posible interpretación para el siglo XXl. Es un alegato revolucionario que propicia un aporte para enriquecer nuevas consciencias y despertar un diferente interés por el arte entre los jóvenes del presente.
La obra escrita se complementa con la creación de cincuenta cajas artísticas de madera, contenedoras de los primeros ejemplares numerados, cada una de ellas elaborada con diferentes propuestas estéticas, tanto de concepto y estilo, como de desarrollo en diversas técnicas y materiales, que invitan a una óptica reflexiva y vanguardista.
Ya hemos tratado esta obra en profundidad en el capítulo XII de la serie Libros de artista.

"Nadayave", óleo sobre cartón / oil on cardboard, 1994

The book "NADAYAVE, Metaphysics of Universal Art (from the idea to its representation)" is a proposal to redefine the concept of universal art and its possible interpretation for the 20th century. It is a revolutionary plea that propitiates a contribution to enrich new consciences and awaken a different interest in art among the young people of the present.
The written work is complemented by the creation of fifty artistic wooden boxes, containing the first numbered copies, each one of them elaborated with different aesthetic proposals, both in concept and style, as well as in the development of diverse techniques and materials, which invite to a reflexive and avant-garde optic.
We have already featured this work in depth in Chapter XII of the Artist's Books Series.

Ricardo Pickenhayn en su estudio, terminando el Tótem Jenga / in his studio, finishing the Totem Jenga. 2022

"Ricardo Pikenhayn is an artist who, from an early age, was amazed by the creative freedom that art provides, and even more so when he was introduced to the Constructivist movement, an artistic current that profoundly influenced his work. Fascinated by the idea of building forms from geometric elements and using materials with a life of their own, Ricardo found in Constructivism a way to express his vision of the world. He was not content to simply follow the canons of basic Constructivism, but introduced innovations and personal elements in his works. His iconography combines the rigidity of geometric forms with the fluidity of organic lines, thus creating a unique and distinctive fusion in his style with an innovative approach and ability to evolve within the current. It is a distinctive mark in the contemporary art world." Shirley Rebuffo

He is an artist and promoter of the new Constructive Universalism, and has dedicated his life to the search for answers about the different processes of art and the reason for its existence. He is a student of Day Mán Antúnez and Edgardo Ribeiro (both founding masters of the Taller Torres-García), and therefore continues to preach that: "Every work is a whole and must represent itself as a self-signifying entity with a soul of its own".
In his personal crusade he delved into the artistic legacy of the great peoples of antiquity, as well as the later aesthetic experiences of creative artists such as Cézanne, Matisse, Kandinsky, Klee and Torres-García.
Closer in time this line continues in the Bauhaus, the stylization of Henry Moore, the "School of the South", the neo expressionism of the "Cobra Group", the abstraction of "Madí" or the minimalism of Oteiza. The architect Adolfo Maslach pointed out that his work "is a discovery that is completed with a long task of philosophical research for the sake of a quiet service to an idealistic cause".

"Músicos constructivos / Constructive Musicians"
Pintura sobre collage de fotos de polifonía / painting on polyphony photo collage, 2018

Interview by Shirley Rebuffo

Shirley Rebuffo: Tell us what it was like to live in the Paraná Delta and what it was like to settle in San Carlos? Because they seem to be so different places...
Ricardo Pikenhayn: Childhood is the crucible where the first idealisms are born. My native Delta had a great influence on that interest in nature that I have found again in my beloved San Carlos countryside.

SR: How did you get started in art?
RP: I will never know if I went in search of art or if art found me.

"Mural abstracto en tonos de rojo / Abstract Mural in Shades of Red", 2022

SR: This question I will ask you was asked by Umberto Eco in the book "The Definition of Art", at the beginning of the chapter "Notes on the Limits of Aesthetics". What does it mean to "speak scientifically of a work of art"?
RP: Art, as a synthesis of the whole cosmos, is the sum of a spiritual entity represented in the structure of an idea. In the human case, each work manifests itself physically through some craft that leaves implicit the imprint of its creator.
But from the constructive point of view, the rational part of each work is a set of algorithms that make that "thing" work. In this way we can reach excellence, for example, the best way to create a good wine, an efficient glass, a perfect temple, an exciting wedding march or a helicopter that flies correctly.
All good art, in order to function, needs a structure, but it is in that (rational) matrix that the most important and indescribable thing will manifest itself: poetry.

"Formas abstractas / Abstract Forms"

Ricardo Pickenhayn con "Mural de madera en rojo (2011)", para el barrio Las Taperas /
with "Wooden Mural in Red (2011)", for the neighborhood Las Taperas, 2014

SR: What significance does the legacy of the Torres-Garcia Workshop have for you?
RP: In these times of "anything goes" there are a thousand ways of trying to relativize Torres' objective philosophy (that is to say the continuation and actualization of that "Great Tradition of the Abstract Man" that the master defended so much) in order, in this fallacious way, to put it on the same level as the conceptual ideas of Marcel Duchamp.
Evidently, it takes much more mental, spiritual and physical effort to conceive a good painting, sculpture or object than to invert a urinal or fill a bubble with air from Paris. That's why most of the followers of this French "influencer" have become countless aspects, protagonists today, of the new contemporary Art.

"Superrealismo bucólico en estructura curva / Bucolic Superrealism In A Curved Structure", 2012

SR: And then tell me, as you dedicate yourself to the research of the subject, what does Constructive Universalism mean to you?
RP: Constructive Universalism was and should be the art of the future. After this long period of "Roman decadence" (that we are living) art needs to return to the spirit, to reason and to humanity. Therefore (as happens in every formal example of the cosmos) the work may represent a thousand things; but it must (first) be itself.

"Ritmos Gestalt / Gestalt Rhythms", óleo sobre madera / oil on wood, 2016.
Colección privada EE.UU./ Private Collection USA

SR: What are the signs that appear most frequently in your works?
RP: Every pure form, when unconsciously intervened, becomes a sign. Every symbol starts from abstraction and, as a form, it must be in tune with its environment. Like musical notes, each entity lives in its essence and communicates with its peers. There appears the aesthetic symphony of Constructivism. At the same time, on another level, geometry can become theater and literature. It is then when the circle turns out to be the sun, the triangle a pennant or the square the cover of Don Quixote.
In my world there is everything from a particular prototype of the DNA man, to those "eyes" that repeat themselves as metaphors of infinity. I also build my "animobiles" (what I call "souls in motion"). Graphic or tangible, these imagined "characters" are part of my personal micro-world. Currently I reinvent pure forms, finding in them a special attraction.

"Escultura de ensamble / Assembly Sculpture", 2022

Ricardo Pickenhayn con compás áureo, construyendo el mural abstracto en taller Nayadave /
with golden compass, constructing the abstract mural in Nayadave workshop, 2022

SR: You have worked with three structures derived from the Torres-García School: the angular triangle, the curved circle and the octagonal. Could you tell us more about them?
RP: Every structure is born, grows and develops from the point, the line and its opposite. Then, based on its different angles or ellipses, the "scaffolding" of ideas is built. There, as in the spider's web, the action of all art is manifested.

"Construcción en ritmos gestalt / Construction In Gestalt Rhythms", 80 x 300 cm., 2016

SR: You work with painting, sculpture, ceramics, stones, metals, etc. Could you dedicate a paragraph to each technique?
RP: Each technique or material is a world and it is necessary to know its laws and its "whims". That is why it is essential to know about structures and how to develop them correctly.
In Constructive Universalism, nothing should be "ornamental". Therefore, as in a solid architecture, each line or volume must be authentic and not fall into the illusion of trompe l'oeil. Obviously, at the end of the process, every construction (even super-relist) that is well balanced ends up being beautiful (and therefore also decorative). But this is a logical conclusion and not a frivolous epicurean quest.
The same applies to materials. That is why we love the ceramic engobe, because it exposes its original "skin" (the clay) without the shiny disguise of the glaze. The same with metal and its oxides, oil and its texture, wood and its age, stone and its natural accidents.

Ricardo Pickenhayn & Martín Gurvich (hijo de José Gurvich)
En El Mirador, con la obra / At El Mirador with the work "Amazona Ferrum", 2022

José Gurvich en "El Hurgador" / in this blog[Uruguayos IV], [Ventanas (III)]

"Constructivo Nueva Era / New Era Constructive", 95 x 165 cm., 2002

SR: There is a material that I have intentionally left out of the previous question, which is wood. You have worked a lot with it, and it is a very ductile material. Could you tell us specifically about your works made in wood?
RP: Wood is life after death. The sap and the growth flowed through those veins. Each trunk was a seed of potential metamorphosis. That is why the artist has the great opportunity to prolong that existence with something mystical that he himself contributes.

SR: And could you tell us about your murals? How do they emerge? What is the work process like in such large works?
RP: The large work involves new perspectives and allows us to see things from a different philosophical point of view. The small format invites to detail and the large dimensions to monumentality. My largest work in polychrome wood is the mural "Cosmos stereogram", twenty meters long by 2.50 meters high and reliefs up to 10 inches thick.

"Bodegón en Gestalt / Gestalt Still Life", mural, 100 x 200 cm aprox., 2013

SR: One of them was lost for about 30 years, can you tell us the story in brief?
RP: I painted the mural "San Carlos Metaphysical" on an old "Dunlop" canvas in 1988 for the Union Theater in my city. The work was misplaced in the reconstruction of the building for three decades and we only found and installed it a few years ago.

SR: Tell us about the ship's plates you use for some of your work.
RP: I love to revive stories and the life of the materials involved.
I used elements from beached ships such as the Devonier (Belgian), the Renner (Brazilian) or a barge (assistant of the oil buoy) that was scrapped before the pandemic and today is the protagonist of the large mural of "Gestalt" elements located in the "Las Taperas" neighborhood of Valle Eden.

"Constructivo / Constructive", dripping, stencil, 100 x 250 cm., aprox., 2016

SR: Together with your wife you have set up an exhibition hall that you use both for your own works and those of your students. How did the idea come up and what was the process like?
RP: The Cedartes complex is located in our "Microworld". There are ceramic, painting, textile, iron, stone and wood workshops. It all started when Nicole and I got married in 1982. The process was long and complex, but here we are with energy to continue.

"Vésica Piscis", 1998 (propiedad de / owned by James Shasha)

SR: What are your plans for the future?
RP: To continue in the search for this aesthetic "holy grail". Constructive Universalism, under various names, was the art that always identified the most spiritual people in history. It is our intention to humbly continue on that path.

Ricardo Pickenhayn trabajando en Gran Gestalt Constructiva /
at work with "Big Constructive Gestalt", 2023

Ricardo Pickenhayn en "El Hurgador" / in this blog[Libros de artista (XII)], [Uruguayos (LXXIV)]

Imágenes publicadas con autorización del artista (¡Muchas gracias, Ricardo!)
Images published here with artist's permission (Thanks a lot, Ricardo!)
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Texto autobiográfico de / Autobiographic text by
Ricardo Pickenhayn

Nicole Vanderhoeght & Ricardo Pickenhayn, Bello Horizonte, Uruguay, 2019

Orígenes en Argentina

Soy uruguayo por derecho y adopción (ciudadano natural por el artículo 74 de la Constitución). Toda mi vida siempre estuvo ligada a esta denominada "banda oriental" del Río de la Plata. Sin embargo, nací en Argentina (1960) en una de las islas de la primera sección del Delta del Paraná cerca del puerto de "Tigre", vecino a la ciudad capital.
Allí viví con mis padres y hermano los primeros años de mi existencia. La proximidad del agua siempre me vinculó al barro, material básico por antonomasia. Junto al muelle de casa también había un cañaveral. Por lo tanto, con cáscaras y fragmentos de caña, madera de ceibo o esa arcilla de la costa, hice mis primeras esculturas y objetos de juguete. Años después nos mudamos al centro de Buenos Aires.

Ricardo Pickenhayn en el puente hacia la aldea de los "Tsáchilas" (colorados) de Ecuador /
Ricardo Pickenhayn in the bridge to the village of the "Tsáchilas" (colorados) of Ecuador, 1968

Mis padres siempre estuvieron vinculados al arte. En su juventud compartieron giras de música de cámara por toda la región. Jorge Oscar Pickenhayn (además de su labor como docente investigador y compositor) fue cantante barítono bajo el seudónimo de "Payn" (abreviatura del apellido que terminé adoptando en mi propia firma artística). Mi madre, Amanda Mazzoni, fue pianista y corresponsal, en Uruguay, de la revista musical "Polifonía" fundada por mi padre en los años 40.
Papá era universitario en dos carreras (Filosofía y Musicología) pero también le interesaba la plástica. En los años 50 compartió con Julio Payró (quien había sido, en su juventud, el primer alumno de Torres-García en Barcelona) la jefatura del naciente "Instituto de Teoría e Historia del Arte" (departamento específico de la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires que hoy lleva el nombre de su fundador).
Desde chico siempre fui alentado hacia las artes, con una educación singular, afín a las revolucionarias corrientes de Froëbel, Llongueras o Montessori.
En 1970, en casa de mis abuelos, en Montevideo, pinté espontáneamente una pequeña obra expresionista que interesó a mi padre. Esto dio motivo para que, tiempo después, comenzara a tomar clases, en Buenos Aires con la profesora Alicia Kesishián, egresada de Bellas Artes. Ella me enseñó los primeros pasos del dibujo y la pintura, pero también de la escultura en varios ejemplos realizados en cerámica.
La casa tenía viejo un sótano con un área de "catacumbas" sin revoques, con piso de tierra, vetustas arcadas de medio punto y cañerías de saneamiento a la vista. En esa extraña atmósfera tenía un precario taller (con mesadas y herramientas) que yo veía como una mística "baticueva". Allí, además de ensayar con la guitarra, trabajaba durante horas en arcilla, pintura o en mis primeras construcciones lúdicas de madera o metal.
Por ese entonces comencé a frecuentar el "Taller Escarabajo" (particular designación que aludía al famoso emblema alquimista de los egipcios). Allí continué mis estudios cerámicos en varias técnicas diferentes.

Primeras piezas en Uruguay

Cada seis meses viajábamos al Uruguay, la patria de mi madre. A pesar de mi apego a la Argentina, ansiaba subirme al barco para llegar a la otra orilla, a esa tierra que, en definitiva, sería por siempre mi lugar en el mundo.
A diferencia de mi padre, que era hijo único, aquí tenía una gran familia con innumerables primos, ávidos por compartir experiencias de juego y arte.
La grey uruguaya también era afín a varias musas inspiradoras. Desde mis abuelos (que tocaban muy bien la guitarra) hasta la emblemática figura de mi tío abuelo Francisco Mazzoni, fundador del Museo homónimo de Maldonado. Un personaje polifacético que cultivó varias disciplinas con esmero.
Siendo niños, en casa de mi primo Nicolás Márquez (hoy notable escultor), tuvimos una gran oportunidad cuando la comuna de Montevideo hizo grandes zanjas en la calle Pablo de María para instalar la nueva red de desagües. Mi tía Lilia (Liluca) nos sugirió tomar esa greda y con ella crear diversos objetos. La emoción nos llevó a la acción y ello nos despertó el deseo por seguir en ese camino. Años más tarde comenzamos a frecuentar el taller de Cerámica de Nora Imáz, quien se formó junto al emblemático artista catalán Joseph Collel el gran precursor de esta materia en el Taller Torres-García. Collel, orientado plásticamente por los hijos de Torres: Augusto y Horacio (junto a otros iniciados como Gonzalo Fonseca y Antonio Pezzino) consolidó una singular cerámica constructiva basada en el clásico engobe (cobertura de arcilla y pigmentos) de raíz indígena.
Esta vertiente, paralela a la Escuela del Sur, investigó las raíces más puras de esta tradición que, en América, tuvo una impronta superlativa. Al final de los cursos exponíamos en la Asociación Cristiana de Jóvenes, en el mismo enclave donde antaño se realizaron varias muestras del TTG.

Primer encuentro con Torres-García

En 1974, con motivo del Centenario del nacimiento de Joaquín Torres-García, el Museo Nacional de Artes Visuales se vistió de gala con una gran muestra homenaje al insigne creador del Universalismo Constructivo. Allí estaban sus mayores pinturas y los murales que fueran especialmente extraídos del emblemático Hospital Saint Bois.
Mi padre me llevó a ese significativo evento y por primera vez me deslumbré con aquellas obras maravillosas. Quién hubiera dicho que sólo cuatro años más tarde, el destino obraría de forma terrible. Una fatalidad signó que, luego de ser trasladada esa exposición a París y tras dormir en Francia por largo tiempo, fue requerida para montarse en el Museo de Arte de Río de Janeiro.
En 1978 un tremendo incendio consumió la institución y se perdieron casi todas las obras de Torres-García junto a las de otros artistas de gran talla como Picasso, Miró, Matisse o Dalí.
Visto con la perspectiva del tiempo, ahora evoco que, con mis catorce años, tuve el privilegio de haber podido estar presente en ese fugaz momento trascendental. El hecho de haber podido ver (y tocar) esa obra magna (que luego desaparecería para siempre) resultó, para mí, una experiencia indescriptible. Tanto, que me marcó en forma significativa.

"Orígenes de / Origins of "Micromundo", 1971

La llegada a San Carlos

En 1976 comencé una nueva vida en el Mirador, vieja casona en ruinas del siglo XVIII que con gran esfuerzo reconstruimos (desde 1971) y transformamos en hogar. La misma está ubicada en un campo próximo a la ciudad de San Carlos en el departamento de Maldonado. Por ese entonces mi hermano Jorge Amancio se afincó en la provincia de San Juan (Argentina) dedicándose a la Geografía, la docencia y la investigación llegando, con los años, al decanato de la Universidad y al reconocimiento académico.
El destino es irónico, porque en los mismos tiempos cuando, con mis padres, buscábamos establecernos en este "nuevo mundo" uruguayo, los Vanderhoeght, familia de quien sería mi esposa Nicole, hacían las valijas en estos pagos rurales para volver (temporalmente) a sus raíces en Bélgica.
Desde la temprana edad de 16 me convertí en improvisado labriego y tuve, como mentor, a un paisano ejemplar: Enrique Páez. Éste fue el maestro conocedor de todo lo referente a las artes agrícolas, pero también me enseñó una auténtica filosofía similar a la de Derzú Uzalá (el humilde y emblemático personaje siberiano en la novela de Arseniév). El contraste de la ciudad al campo fue impactante. De golpe volvimos a una vida similar a la de mis orígenes isleños en el Delta. La falta de luz y fuerza motriz debía de suplantarse por otros recursos. Aprendí a cultivar la tierra con arado de mano (siempre tras los pasos de mi noble caballo "Zarco"). Me especialicé en sembrar y cosechar, en alambrar, herrar y muchas otras faenas de toda índole: desde la albañilería hasta la la carpintería, o todo lo referente a la ingeniería rural (por cierto, con herramientas muy primitivas).
A mis 18 años emprendí una veloz cruzada de "repechaje" en el Liceo de San Carlos. La obsesión por actualizar mis estudios suplantó al fallido reencuentro con la Argentina tras comprobar que, por tener credenciales uruguayas, ello me eximía de la obligatoriedad de integrar el servicio militar en mi país de origen.
Poco después (1979) conocí a Nicole Vanderhoeght. Quien, por ese entonces regresó junto a sus padres a su San Carlos nativo, con miras a continuar la aventura que ellos, de alguna manera, habían interrumpido en 1971. Entonces, llegó el amor. Nos enamoramos y decidimos proyectar nuestro propio futuro en común.
En 1982 se concretó la boda y acto seguido también dio inició mi actividad en Secundaria como profesor de Cerámica (materia que por ese entonces era curricular) en el Liceo de San Carlos.
Con 21 años comencé a afrontar la docencia con pasión y rigor. Reparé el horno (que no funcionaba desde hacía años) y equipé el amplio salón N.º 8 con todo lo necesario. Como también había exámenes escritos (y no existían textos de estudio) escribí una pequeña monografía que editamos artesanalmente para su distribución entre los distintos grupos. Con este pequeño libro (que fue el primer referente de esta actividad en la región) comencé a impartir los primeros lineamientos elementales del constructivismo.
Alrededor de esas fechas, también hube de incursionar en el Centro de Expresión Plástica que había fundado el artista local Eduardo Pérez Noguéz. En ese ámbito inauguré el primer taller de Cerámica de San Carlos, una previa experiencia de lo que pronto sería nuestro "Taller de Cerámica y Arte Constructivo".

Primer maestro constructivista

En 1984 conocimos al maestro Day Mán Antúnez, importante alumno de Torres-García a quien descubrí fortuitamente cuando trabajé como jardinero en su casa de Punta del Este. Al ver sus formidables murales en el ámbito del hogar, quedé admirado por su excelencia y pronto él se interesó por enseñarnos, a Nicole y a mi, los secretos mejor guardados del constructivismo.
Day Mán nos abrió las puertas de un "nuevo mundo". Su determinación y conocimiento eran abrumadores. La metafísica de ver todo con una óptica esotérica y numerológica logró derivarnos hacia un camino diferente, en las antípodas de lo "comúnmente establecido".
Aprendimos, entre tantas cosas, a descubrir los secretos de la estructura y el oficio de usar el pincel de una forma muy particular.
Todos estos conocimientos los aplicaríamos a nuestro arte, pero especialmente a la Cerámica.
Por aquellos tiempos, con Nicole ya estábamos levantando las paredes de lo que sería (al fondo de la vivienda rural) nuestro propio taller escuela. Ese siempre fue nuestro "Micromundo", sueño que nació a principios de 1982, cuando comenzamos a trabajar conjuntamente en esta loca cruzada idealista. Por las noches, bajo la tenue luz del farol a kerosén, releíamos los inspiradores libros de Jorge Fernández Chiti, el notable ceramólogo que fundó, en Buenos Aires, la emblemática escuela "Condorhuasi", que resultó ser nuestro gran referente en la docencia de esta profesión que nos acompañó siempre.
Como "artículo de lujo" (multiuso) teníamos un viejo "Chevrolet 4 cilindros" del año 1925, del cual dependíamos para trabajar y para hacer, con mi cuñado Pedro, la faena de jardines en los balnearios de la costa esteña.
Con él trajimos los ladrillos, el cemento y otros materiales para conformar el habitáculo del taller. Todo fue hecho con nuestras manos. Nicole, siempre emprendedora (pese a cursar su primer embarazo) estaba en todo, tanto en el proyecto como en el apoyo físico para levantar paredes, cortar la madera y la paja, traer arena, agua del río, piedras de un cerro cercano (destinadas a los cimientos) o hacer las aberturas a serrucho y cepillo (porque aún no había electricidad).

Taller "Micromundo", años ochenta / "Micromundo" Workshop, eighties

Nuestro entorno, en ese entonces, era totalmente rural, enclavado en un camino de tropas que se hacía intransitable con las lluvias. Por ello también utilizábamos frecuentemente un rústico rastrón (tirado por mi caballo Zarco) para trasladar materiales por el campo.
La faena era durísima, porque al mismo tiempo, también ayudábamos a nuestros padres y teníamos nuestra propia huerta de permacultura para sobrevivir.
Por aquellos tiempos, en materia artística, el vínculo con Day Mán nos convirtió en fuertes defensores de la causa constructiva. El maestro y su familia (con la pintora Adelina Perez y sus hijos Lahiri y Yuktéswar) pasaron a formar parte allegada de la nuestra.
En 1989 cerca del final de su vida, Day Mán conformó un primer encuentro "hermético" de lo que él denominó como "Grupo del Pez". Se trató de un núcleo de discípulos interesados en la alquimia del Arte, el cual se conformó con la presencia de Gustavo Serra, Daniel Batalla y quien suscribe.
Si bien fue cierto que ante la pregunta: "¿Qué hace el grupo del Pez?" Respondíamos "pitagóricamente": "¡Nada!", la metáfora de esta idea creció y se mantuvo en nuestro corazón y en el de quienes compartieron este espíritu (como Nicole Vanderhoeght, Adelina Pérez y más adelante el artista Sergio Viera).

Clase de Cerámica de Ricardo Pickenhayn en el salón Nº 8 Liceo de san Carlos /
Ricardo Pickenhayn Ceramics Class in Room No. 8 of the San Carlos High School, 1982

Los inicios de Cedartes

Nicole tuvo la idea de inaugurar las clases en el campo. La propuesta, entonces, parecía muy aventurada porque no había electricidad, el camino era un barrizal, el agua la bombeábamos a mano y parecía improbable que futuros alumnos se movilizaran hasta nosotros para participar en una actividad que consideramos como muy especial. Sin embargo, la gente llegó y quedó asombrada de que hubiéramos podido hacer este taller, casi sin recursos, en medio de la "nada".
Aquí nacieron nuestros tres hijos: Gabriel, Federico y Verónica, quienes fueron partícipes de todo este proceso en pos del arte y la enseñanza. De a poco se arreglaron los caminos y conseguimos la fuerza motriz (en un penoso trámite que nos demandó años de gran esfuerzo). En consecuencia, hicimos nuestro propio horno eléctrico pionero (el que suplió varios métodos a leña que nos salvaron al principio).
Por fin, el éxito comenzó a llegar, tanto en nuestra labor de artistas como por el desempeño en la enseñanza (que se amplió en los cursos liceales y escolares desempeñados por ambos).
Tanto en lo referente a nuestras obras, como las del taller, hicimos innumerables trabajos de arte para espacios públicos. Pese a nuestros modestos ingresos, siempre colaboramos con donaciones para diferentes destinos.
Desde el mural colectivo del Taller para el "Cedemcar" (Centro deportivo de San Carlos) o el destinado a la Radio local, los varios realizados por mis alumnos en el Liceo o los de Nicole en las escuelas, la tarea fue ininterrumpida.
En lo que refiere a mi caso personal (a grandes rasgos), en 1987 doné un importante mural en terracota roja para la Casa de la Cultura de San Carlos y otro, al óleo, para su par en Maldonado. También un vaso escultórico destinado al Liceo Nº1 y una placa mural para el Liceo Nº2, además de un importante óleo ubicado en el Correo local.

Exposición en el Museo San Carlos. Ricardo Pickenhayn con sus padres /
Exhibition at the San Carlos Museum. Ricardo Pickenhayn with his parents, 1992

En 1988 realicé el gran mural pictórico "San Carlos Metafísico" para el salón de altos del Teatro Unión. La prometida reforma del edificio pospuso ¡por treinta años! la inauguración de esta pintura que finalmente logró su cometido (hay una extensa nota al respecto, a cargo de la investigadora de Shirley Rebuffo, publicada el Boletín de Ragni, actual Director de la Fundación Gúrvich). Mientras tanto, además de los tres murales, el gran cuenco escultórico y la importante escultura hecha con los alumnos del Liceo Nº1, hice otro significativo panel de piezas cerámicas en relieve para el hall de la alcaldía.
En 2004 culminé "Nadayave Ultra" un singular óleo mural de 6 m cuadrados que décadas después sería la portada de mi libro sobre metafísica.
En el emblemático 2012 comencé el desarrollo de mi obra mayor: "Cosmos estereograma", amplio mural de madera destinado al enorme hall del Mantra resort de La Barra (inaugurado en 2013).
En 2014, en el marco de los 250 años de la ciudad de San Carlos, di forma al "Monumento a la esperanza" una escultura -gestalt- en hierro (de varios metros de altura) constituida por 100 fragmentos de piezas históricas donadas por los vecinos carolinos. La misma fue concebida para la emblemática Iglesia bicentenaria.
Asimismo, dentro de las corrientes actividades de nuestra institución "Cedartes" (Centro para el Desarrollo del Arte Estructurado) desarrollamos, con Nicole, innumerables exposiciones propias y de los alumnos del Taller. En 1999 se concretó la muestra inaugural para la nueva gran sala de exposiciones (con más de 80 obras de diferentes disciplinas). A partir de entonces, continuamos ininterrumpidamente con esta modalidad.
En lo que refiere a tareas destinadas al bien público, colaboramos con diferentes instituciones culturales y de enseñanza a todo nivel. los aportes de nuestra obra se extendieron para beneficio de la Comuna, la restauración de la Catedral de Maldonado, la propuesta del Hospital Saint Bois de Montevideo o la renovación del nuevo Museo Gúrvich.
La inclusión del término "estructurado" en "Cedartes" especifica la certeza de que detrás de cada obra (natural o creada por el hombre) existe un oculto "andamiaje" tácito que determina la justificación de todo ente. "El Arte sin estructura no funciona", aseguraba Torres. Por ello nosotros, ante la comprobación de esta máxima, entendemos que es preciso explicarla y profundizarla.

Distintos caminos por el arte

Si tuviera que definirme, diría que soy un constructivo "polifuncional", porque año tras año no hago más que probar e investigar innumerables modos de ver, así como incurrir en variadas técnicas y materiales .
Si bien puedo decir que en los inicios comencé con la Cerámica (vaso, mural y escultura) pronto continué con el óleo y diferentes posibilidades del dibujo estructural.
En la década del sesenta, Day Mán Antúnez concibió el "Constructivismo disociado", una avanzada variante del Universalismo de Torres-García que propone dividir las figuras del plano sin que éstas pierdan su esencia formal y geométrica.
El disociado es la respuesta lógica ante la falacia del cubismo, el cual pretende dibujar en perspectiva, "cosas" imposibles de representar en un plano que sólo tiene dos dimensiones.
Luego de comprendido este principio, nosotros lo aplicamos en lo pictórico, pero también lo llevamos (por primera vez) al ámbito tridimensional. Nuestros vasos, murales en relieve y esculturas disociadas fueron inéditas en todo sentido. Allí los tres planos protagónicos son tan reales como el desplazamiento que los interviene en su ley.
Así lo pudo comprobar Cecilia Torres (nuera de JTG) quien en nuestros inicios destacó, como innovador, el descubrimiento de estas primeras cerámicas disociadas.
Otro tópico que investigué en profundidad es la filosofía de la "Gestalt". Esta corriente nació en Alemania y luego se desarrolló en la emblemática escuela "Bauhaus" a cargo de grandes referentes como Johannes Itten, Vasily Kandinsky o Piet Mondrian. Por su pureza, constituye una auténtica visión de la geometría sin caer en la trampa del naturalismo o la falacia conceptual. A diferencia de lo que percibe la mayoría, la Gestalt no pretende desvelar historias o meros "acertijos" conceptuales escondidos, sino que presenta el hecho dual (fondo-forma) como simple y lógico exponente de un equilibrio estético.

Nuevas estructuras y el Diccionario de signos

Siempre en simultáneo con otros avances, desde los inicios me preocupó desarrollar las posibilidades de la estructura que sustenta a toda obra. De la misma manera como existen tres formas geométricas puras, cada opción constructiva sostiene tres tramas afines. De ellas, la ortogonal (de ángulos rectos que parten del cuadrado) es la más conocida y fue la base imprescindible, desde el primer constructivismo, hasta la mecánica del Taller Torres-García.
Pero también existen otros dos "andamiajes" que se deben estudiar y que comienzan desde modelos de la Naturaleza. La estructura de ángulos oblicuos abarca distintas posibilidades a partir del de triángulo y la trama curva hace lo propio desde la matriz del círculo.
Con estas y otras bases innovamos en materia de resultados constructivos, tanto desde la primaria abstracción minimalista hasta la inclusión de un nuevo escenario simbólico.
En este caso, comencé trabajando en otro proyecto destinado a la docencia: el del "Diccionario Sígnico". Se trata de un método "mnemónico" (relativo a la memoria) que asiste al artista a la hora de crear. Lo concebí inicialmente en 1982 para asistir a mis alumnos liceales cuando concebimos los primeros proyectos muralísticos y luego al diseñar una gran escultura en arcilla auto-fraguante que construimos de forma colectiva. Para determinar este recurso enciclopédico, cada uno debe de inventar simples imágenes que derivan de las tres formas primordiales: círculo, triángulo y cuadrado. Luego estas formas son intervenidas (influenciándose entre sí) para conformar una especie de nomenclátor sígnico memorizable que oficia como las letras de un alfabeto o las tablas de multiplicar (cuando necesitamos una inspiración creativa). En 2017 expliqué su uso y posible proyección futura en mi libro "Nadayave".

La presencia de Edgardo Ribeiro

En la década de los noventa, en una exposición del Museo Mazzoni de Maldonado, conocimos a Edgardo Ribeiro, otro gran referente del Taller Torres-García quien fuera otro de los primeros fundadores de esta gran Escuela del Sur.

Muestra de Constructivistas en el Museo Mazzoni /
Constructivists Exhibition at the Mazzoni Museum, 1996.
Daniel Batalla, Ignacio Olmedo, Ricardo Pickenhayn, Edgardo Ribeiro, Manuel Aguiar & Sergio Viera

Edgardo, dentro de las muchas opciones que ofrecía el Taller Torres-García, había preferido el camino de la denominada "Pintura en la luz", la que ponía en relieve al paisaje y al retrato vistos por una óptica purista, de trazo gestual, que sigue la prédica que, en los inicios, propiciara Paul Cézanne.
Como todo alumno de Torres, Edgardo y su hermano Alceu (a quien también conocimos mucho) sabía la mecánica del constructivismo, la cual aplicó en innumerables ejemplos (destacándose el gran mural cerámico de Buenos Aires). Pero también y de forma especial le seducía el tono de la pintura, esa mística que esgrimieron otros grandes como El Greco, Velázquez o Goya.
Por ello, las enseñanzas de Edgardo nos aportaron otra visión, quizás más terrenal, la que se complementaría con el racionalismo metafísico de Day Mán.
En mi caso pinté varios paisajes y algún retrato teniendo en cuenta que cada "excusa" no es más que un motivo para conformar la "otra" realidad de la Pintura.

Junto a / With Edgardo Ribeiro, 1997

Las clases de Ribeiro fueron las últimas que impartió, hasta su fallecimiento en 2003. Entre los pocos afortunados, estábamos Fernando Amaral, Blanca Minelli, Nicole Vanderhoeght y quien suscribe. A fines del siglo tuve la suerte de poder hacerle a Edgardo un largo reportaje en donde el maestro narra las peripecias de su interesante vida.

Desarrollo de la obra

Todo artista (especialmente si decide residir en este lado suramericano del mundo) necesita sobrevivir. Pero si además tiene una convicción altruista de lo que siente y debe de ser el arte, entonces la tarea se convierte en una misión (casi) imposible.
En nuestro caso, comenzamos muy de abajo, con el sueño de profundizar en un arcano de múltiples facetas.
Por lo tanto, no hubo más remedio que inventarnos actividades extracurriculares como cultivar tubérculos y tomates, plantar frutales o finalmente crear un recurso de mantenimiento de jardinería para solventar todo este sueño de Arte idealista.
En el ámbito de lo estético, al principio no pensábamos en vender. Luego comenzamos paso a paso a difundir nuestro trabajo hasta que un experto nos hizo notar que la obra era especial y merecía un precio acorde. A partir de allí el reconocimiento fue llegando. A principios del siglo XXl abundaron las notas periodísticas, los programas de radio y TV o la opinión de referentes contemporáneos, como fue el caso del reconocido crítico Fermín Fêvre quien me dedicó una positiva crítica ilustrada (en formato bilingüe) para la revista "Arte al día internacional". El periodista Álvaro Casal escribió en el diario "El País" la extensa nota "Algo mágico en San Carlos" y Daniel Tomasini en varias páginas de "Dossier" desglosó nuestra historia en su artículo "La vida en construcción". Por otro lado, la escritora Lilia Muñíz nos hubo de incluir (en sendos artículos) en su libro de biografías. También hubo varios programas de TV entre los que se destacan los de la profesora Estela Abal y el de Diego Flores para el proyecto AyD (Arte y Diseño). Más recientemente, en radio Sarandí, con motivo de la aparición del libro "Nadayave", el reconocido investigador Jaime Clara abundó, en un extenso reportaje, sobre la particularidad de mi trabajo literario y docente. Por último, el investigador argentino Roberto Saban, además de un extenso reportaje, dio forma a la Historia de nuestro taller en un video que integra el ciclo "De Fogón en Fogón" el cual fue conducido (en este caso) por Martín Gúrvich.

Exposiciones y galerías

Con el tiempo, las exposiciones se hicieron más frecuentes. En muchos casos en compañía de grandes artistas reconocidos, muchos de los cuales pertenecieron al Taller Torres-García.
En 1996, fue un gran honor participar la muestra de estos fundadores en Maldonado, cuando nos invitaron a exponer junto a Augusto Torres, Day Mán Antúnez, Edgardo Ribeiro, José Gúrvich, Manuel Pailós, Gonzalo Fonseca, Francisco Matto, Julio Alpuy, Antonio Pezzino, Edwin Studer, Manuel Aguiar, y otros pioneros del afamado Taller Torres-García.
Lo mismo en las reconocidas galerías "Aramayo", "Sur" o "De las Misiones", donde compartimos espacios con el propio Torres-García, Rafael Barradas o integrantes del emblemático "Grupo Madí" de Bs As.
Por intermedio de Juan Álvarez Márquez, llegamos a París y allí a varios referentes del arte como la "Galería Mariño" (próxima al Museo Picasso) en donde se expuso nuestra obra de forma independiente o junto a la de otros contemporáneos como Cruz Diez o Le Parc.
En Madrid visitamos el espacio de Guillermo de Osma y en Barcelona hicimos un vínculo con la histórica "Sala Dalmau".
Pese a ello, por un largo período, nuestra dependencia al campo, sumada al cuidado de los hijos y nuestros padres, nos recluyó, durante décadas, en un camino más introspectivo.
Recientemente, los años de pandemia sirvieron como "motor reflexivo" para ver en perspectiva toda nuestra historia y comprender que ahora es momento de grandes cambios.
En 2022, Martín Gurvich nos invitó a compartir con las obras de su padre el stand de la Fundación con motivo de la feria internacional de "Este Arte" en el Centro de Convenciones. Allí, junto a los libros y cajas de "Nadayave", como en una metáfora de retorno a las raíces, volví a mostrar la singular pintura "Vésica piscis Sur" de 1999.

Hoteles e instituciones

Junto a Nicole, desde hace años hemos participado en múltiples convenios con instituciones privadas. Esta idea comenzó en el final del siglo pasado cuando expusimos en el Hotel "Meliá" de la Península y luego decoramos el hall de "Las Dunas" en el balneario de Manantiales.
Luego hicimos lo propio desde 2002 en el renovado "Serena" de "Las delicias", esta vez con varios murales y objetos de gran porte que permanecen hasta hoy.
También presentamos nuestra propuesta constructiva en la sede de "Pluna" en Punta del Este (2004-2007), en el complejo "Las vertientes" (2005-2018), en la Fundación Bronner-Poorth (2006-2021) la "Posada de los Pájaros" (2010-2020), en el Colegio Woodside (2008) en el hall del edificio "South beach (desde 2005) y en la muestra permanente de la bodega "Juanicó", en la localidad de Canelones con más de 50 obras (desde el año 2013 hasta el presente). Con la familia Deicas (responsable de este importante establecimiento vitivinícola) inspiramos las etiquetas para la línea "Bodegones del Sur", serie que se exporta a todo el mundo como embajadora del arte y vinos del Uruguay.
En el ínterin cumplimos el encargo de realizar una serie de 50 pequeñas esculturas (en madera, cerámica, hierro y piedra) destinadas a decorar al establecimiento "Las Piedras", en Maldonado, perteneciente al Grupo Fasano de Brasil. También con Vanderhoeght y en conjunto con una gran empresa de geodas del departamento de Artigas, emprendimos la propuesta "Amethystos". Este gran desafío resultó en la confección de una veintena de esculturas medianas y grandes en maridaje con geodas de cuarzo y amatista. Trabajamos entonces en diferentes técnicas como la talla o el policromado del basalto, el acero de engarce y la cerámica, incluyendo piezas de varias decenas de kilos.

"Mantrart" y "Las Taperas"

En 2007 comenzamos un singular desarrollo en el hotel "Mantra" de la Barra (después denominado "Punta del Este"). Allí, bajo la consigna "Mantrart" abordamos la totalidad del complejo con más de 150 obras (entre pinturas, murales, objetos y esculturas) que fueron ubicadas en las múltiples áreas de dicho "Resort" . En 2012 se me encargó, para el gran espacio del Ballroom, el ambicioso proyecto de realizar un panel escultórico constructivo de grandes dimensiones. Se trata de "Cosmos Estereograma", construcción en madera de 20 metros de largo por 2,50 de alto y 30 cm de relieve (dividida en 13 paneles encastrables) . Única en su especie, se trata de una obra "opto-cinética" que juega con la Gestalt, el color y el movimiento de luces direccionales.
En 2021 comienza el desarrollo de "Las Taperas del Valle Edén". Enclavado en la mitad de la sierra (entre las localidades de Maldonado y Lavalleja) este complejo de descanso y meditación es muy especial. Aceptamos allí el impulso por decorar la encantadora posada que tiene raíces históricas. Para dicho entorno, en mi caso, concebí tres obras de gran porte. El "Hombre Metafísico" (tótem de lapacho calado con impronta geométrica), la "Bella Durmiente" (escultura plana de ensamble -ready made- con perfil femenino, en donde utilizamos viejos durmientes de ferrocarril enmarcados en acero), y la obra mayor: "Ritmos abstractos en Gestalt", una instalación hecha con recortes geométricos extraídos del casco de una antigua barcaza marítima. A esto se suma el importante "Mural abstracto en relieve" (en madera policromada) destinado al interior del recinto.

Artículos periodísticos, conferencias y actividad como jurado

Mi primera investigación sobre arte la escribí a la temprana edad de 18 años. Fue en "El Diario" de Montevideo (por sugerencia del periodista Iván Kmaid). Luego continué con artículos para la prensa local de San Carlos y desde 1993 publiqué una serie de notas para el semanario "Sobretodo" de la capital (dirigido entonces por el Dr. Ope Pasquet). Entre varios temas abordé la problemática del arte y la influencia metafísica del legado torresgarciano.
Dicté conferencias en la Feria del Libro (1996) y en otros centros y museos de la región o la capital. En 1994, 1995 y 2000 rendí homenaje a nuestros tres maestros (Day Mán, Ribeiro y J. Fernández Chiti) en diferentes medios. También redacté prólogos, opiniones y referencias sobre otros artistas contemporáneos como Verónica Vázquez (quien fuera nuestra alumna en la década de los noventa), Fernando Riccetto, Luis Balbuena, Juan de Andrés, Gonzalo Balbarda o la recientemente fallecida pintora, también ex integrante de Cedartes, Blanca Minelli.
Fui jurado en varias instancias y participé dos años consecutivos en la terna que consideró la obra de los artistas postulantes a los "Fondos Concursables del Interior" a cargo del Ministerio de Educación y Cultura.

Libros sobre arte

En 2018, luego de treinta años de ininterrumpida labor investigadora, edité "Nadayave: Metafísica del Arte Universal (desde la idea hasta su representación)". Este Libro ilustrado, de más de 600 páginas, intenta desvelar los misterios de las artes con la aventurada propuesta de imaginar un futuro promisorio.
En una clara defensa del formalismo de la Escuela del Sur, "Nadayave" hace hincapié en las raíces históricas y se formula la pregunta de cómo ver al arte actual en sus disímiles facetas.

Pintando / Painting "Nadayave Ultra", 2004

El libro, impreso por "Mosca" de Montevideo, con el auspicio de la Librería Linardi & Risso, fue lanzado junto a 50 cajas decoradas con técnicas y carátulas diferentes que sirvieron de motivación para que varios coleccionistas, con su aporte, hicieran posible su costosa edición. Pese a contar con muy poco auspicio para ser difundido, logramos un alcance singular. "Nadayave" ya está en manos de mucha gente interesada en la nueva vertiente constructiva. También de referentes extranjeros como Manuel Bonet, Guillermo de Osma, Joan Manuel Serrat o el propio Mario Vargas Llosa.

Con el libro "Nadayave" y la escultura "Pexágono" / With "Nadayave" book and "Pexagono" sculpture, 2017

En 2019 participé en el ensayo "Torresgarcianos en el Hospital Saint Bois", edición del Dr. historiador Juan Gil y la profesora Alejandra Gutiérrez. Allí escribí dos capítulos acerca de los orígenes de Torres-García y la trayectoria de los murales del Taller Torres-García y su futuro. Asimismo, con Nicole Vanderhoeght, nos sumamos (con sendas donaciones de nuestra obra) a la cruzada de revitalizar los muros de la institución que fueron despojados desde que se trasladaran los murales del Taller Torres-García a la Torre de Telecomunicaciones (Antel) de Montevideo.
En 2021 se difunde "Cultural and Creative Mural Spaces" (estudio editado en inglés por la editorial "Springer", EE.UU.) sobre la muralística uruguaya, por profesoras de la Universidad de Valencia (destinado a investigadores de habla inglesa). Allí redacté un extenso capítulo ilustrado sobre la edad de oro del Taller Torres-García ("Constructive Universalism, the Golden Artistic Age") y las futuras influencias que perduran en el acontecer actual.

Con alumnos durante la pandemia, Taller Micromundo /
With students during the pandemic, Microworld workshop, 2021

En 2021 grabé, para la Intendencia de Maldonado, una conferencia sobre constructivismo y continúo participando en charlas y debates referentes al tema.
Actualmente y en coincidencia, estoy terminando un nuevo libro en donde exploro las nuevas tendencias y riesgos del Arte Contemporáneo junto a una evaluación de la permanencia del Universalismo Constructivo en el contexto futuro.
Estamos en un singular tiempo -bisagra- de grandes cambios. El desmesurado avance de la tecnología y ahora de la llamada "Inteligencia artificial", amenaza con invadir incontables espacios que antes sólo eran propios de los artistas (en todos sus géneros).
Quizás el único refugio humano que nos queda resida en el espíritu y en el oficio, últimos bastiones de pureza que pueden salvarnos de un automatismo sin salida.
Por ello es que resulta tan importante revitalizar las ideas de nuestro ilustre mentor Joaquín Torres-García, ese gran visionario ignorado quien sentó las bases de un nuevo paradigma futuro.

En el taller con mi nieto Thiago / In the workshop with my grandson Thiago, 2023
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Shirley Rebuffo es Licenciada en Bibliotecología y Archivología por la Escuela Universitaria de Bibliotecología y Ciencias Afines (Montevideo, Uruguay), Técnica en Museología por la Facultad de Humanidades y Ciencias (opción de Antropología), Objeto, símbolo y espacio en Curaduría. Museología Aplicada y Museología Social – Conceptos, técnicas y prácticas (Campo Grande, BR), Coaching (Campo Grande, BR), Planeamiento Estratégico (Campo Grande, BR), Especializada en libros de artista (Facultad de Humanidades y Ciencias, Uruguay), Periodista cultural (España) y estudiante de arte y pintura con el maestro Eduardo Espino.
Currículum académico y artístico completo aquí.

Shirley Rebuffo has a Degree in Library Science and a Degree in Archivology by the Universitary School of Library and Related Sciences (Montevideo, Uruguay), Technician in Museology by the Faculty of Humanities and Sciences (Anthropology option), Object, Symbol and Spance in Curatorship Applied Museology and Social Museology - Concepts, Technics and Practice (Campo Grande, Brazil), Coaching (Campo Grande, Brazil), Strategic Planning (Campo Grande, Brazil), Specialized in Artists' Books (Faculty of Humanities and Sciences, Uruguay), Cultural Journalist (Spain), and Art and Painting student under Master Eduardo Espino.
Full academic and artistic curriculum here.

viernes, 9 de febrero de 2024

Uruguayos / Uruguayans (LXXIV) - Gonzalo Balparda [Escultura, Entrevista / Sculpture, Interview]

En esta nueva entrevista de Shirley Rebuffo, nos internamos en la obra de Gonzalo Balparda, un dibujante y escultor uruguayo que viene desarrollando una interesante propuesta en base al metal, concretamente al hierro. Los últimos trabajos de Gonzalo consisten en piezas que va construyendo en base a soldadura de componentes férreos, y que finaliza utilizando barnices, puliendo y oxidando para conseguir el efecto deseado. El resultado son objetos, muchas veces de carácter orgánico con una estética entre el ciberpunk y los biomecanoides (Giger es, no en vano, uno de sus referentes), que conforman una singularidad en el panorama artístico uruguayo, aunque sin escindirse radicalmente de corrientes tan arraigadas en la cultura nacional como el constructivismo de Torres-García, que permea algunas de sus composiciones tridimensionales.

In this new interview by Shirley Rebuffo, we delve into the work of Gonzalo Balparda, an Uruguayan artist and sculptor who has been developing an interesting proposal based on metal, specifically iron. Gonzalo's latest works consist of pieces that he builds by welding ferrous components, which he finishes using varnishes, polishing and oxidizing to achieve the desired effect. The result are objects, often of an organic nature with an aesthetic somewhere between cyberpunk and biomechanoids (Giger is, not in vain, one of his references), which make up a singularity in the Uruguayan art scene, although without radically splitting from currents as deeply rooted in the national culture as the constructivism of Torres-García, which permeates some of his three-dimensional compositions.
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Gonzalo Balparda
(Montevideo, Uruguay, 1968-)

Gonzalo Balparda junto a su obra "Gran corazón" / with his work "Big Heart"

Gonzalo Balparda es un artista uruguayo nacido en Montevideo el 23 de Octubre de 1968. 
Es Dibujante técnico de profesión, egresado de la Universidad Técnica del Uruguay, Escuela de la Construcción Cayetano Carcavallo de Montevideo.
En 2004 comienza su camino artístico asistiendo a varios talleres, entre ellos el de pintura de Guillermo Fernández (2006), donde encuentra las bases formales de su obra.
Los ejercicios, los "palotes", y las apreciadas charlas de Guillermo, le enseñan a buscar la estructura, la base de toda buena obra.
En 2009 ingresa al Taller Cruz del Sur dirigido por el artista y docente Sergio Viera, al cual concurre hasta 2016 pintando al óleo primero, y participando de sus muestras colectivas hasta 2018.
Guillermo Fernández y Sergio Viera son herederos de la tradición del Taller Torres-García y dejan su impronta en la obra de Gonzalo.
Atraido por el trabajo manual que implica el universo de las formas en la escultura, se introduce en un mundo totalmente nuevo, el del hierro y la soldadura, alternando por un tiempo las dos actividades, la pintura y la escultura en hierro.
A partir de 2012 se vuelca por completo al hierro, investigando técnicas, mejorando sus herramientas y su espacio de trabajo.
Realiza en 2013 su primera muestra individual en Libertad Libros y en 2014 una gran muestra en la sala Jaime Castells Carafí, de la casa de remates Castells.
En 2016 y 2019 participa del Encuentro Internacional de Escultores en Palmar, Soriano.
En 2017 expone en forma individual en la Galería Roma, en Carrasco, Montevideo.
En 2019 realiza, para el Instituto Nacional del Cáncer, una escultura homenaje a su director el Dr. Álvaro Luongo. 
En 2020 participa de la Muestra a cielo abierto por los 150 años de la Feria de Tristán Narvaja. En 2021 es invitado por Joaquín Ragni a publicar una obra en la Agenda de Artistas Uruguayos de Editorial Propuesta.
Actualmente trabaja en su taller, ubicado en su casa de barrio montevideano de Palermo. Su obra se conserva en diferentes colecciones particulares.

"Corona / Crown", altura / height: 61 cm., 2019

Entrevista de Shirley Rebuffo

Shirely Rebuffo: Eres dibujante técnico. ¿Esa formación previa te ha sido útil para manejarte con los diseños de la escultura?
Gonzalo Balparda: ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? Desde muy chico descubrí que tenía facilidad para el dibujo, ya en el liceo, si tenía buenas notas en geografía o en biología era porque hacia buenos dibujos de mapas, células y músculos. También me iba muy bien en la materia Dibujo y me resultaba fácil entender la tercera dimensión para dibujar en perspectiva. Era natural que derivara en algo relacionado con el dibujo. Al mismo tiempo hacía dijes, collares, cabos de cuchillo o decoraba la parte de atrás de las lapiceras con Parsec (masilla plástica). Me gustaba darles un toque personal a mis cosas. También en esa época, en el Liceo Zorrilla, tuvimos carpintería y otro año trabajamos en cuero. Todo este pasado me sirvió, y como dice la pregunta, me fue muy útil al momento de volcarme a la pintura y luego a la escultura.

"Alas / Wings", altura / height: 44 cm., 2013

"Cascarudo / Beetle", altura / height: 104 cm., 2022

SR: ¿Cuál ha sido el proceso hasta llegar a la escultura y a esta técnica artística de síntesis y representación que realizas con el hierro y los puntos de soldadura?
GB: En el 2004 me propuse seriamente empezar a pintar. Tenía el caballete de mi padre, los pinceles, las acuarelas y óleos de un tío abuelo y puse mi primer lienzo en blanco sobre el caballete. Lo que te puedo contar es que me dí cuenta que precisaba aprender. Fue así como empecé a tomar clases de pintura en un taller de barrio para conocer la técnica. Hice algunas reproducciones de grandes pintores como Da Vinci, Rembrandt, Vermeer o Van Gogh. Luego pasé al taller del maestro Guillermo Fernández, que fue el que con su método y experiencia entrenó mi ojo artístico, por decirlo de alguna manera. Ya no eran más pinceladas al azar, sino que todo tenía sentido, desde el principio al final los trazos tienen explicación y orden para que un dibujo se transforme en una obra. Luego del fallecimiento de Guillermo comencé a ir al taller Cruz del Sur del maestro Sergio Viera. Tanto Guillermo como Sergio son herederos (cada uno con su toque) de la escuela de Torres García. Esa influencia la reconozco en mi trabajo. Pero volviendo al proceso, aunque me gusta mucho pintar, me estaba faltando el hacer algo con las manos. Un día encontré unos fierros viejos en el garaje, le pedí prestada la soldadora a un amigo que me enseñó el manejo, y probé armar algo. Con esta primera pieza se unieron todos mis mundos, La creación, la manualidad, las herramientas, el volumen. Ya no había vuelta atrás. Luego de entrenar la técnica, comenzaron a aparecer esos pequeños toques personales que junto con la enseñanza de mis maestros derivaron en esta serie de trabajos que expuse en julio de 2023 en la sala Carlos Federico Sáez del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

"Gran pez / Big Fish", flejes de barril soldado / welded barrel strapping, 124 cm., 2023

"Gran pez / Big Fish"

SR: ¿En tu trabajo quién tiene más cabida, la espontaneidad o el diseño previo?
GB: Sin duda el diseño previo. Tengo un cuaderno donde dibujo en forma más espontánea. De esos garabatos algunos tienen potencial de convertirse en algo más y otros no. Después que tengo elegida una forma, la voy puliendo de a poco hasta que me conforme. De allí comienza la elección los materiales y el tamaño que tendrá.

SR: Háblame sobre las influencias de otros escultores que hayas tenido.
GB: Me gusta decir que mi trabajo es el resultado de todo lo que he visto, sentido, tocado, escuchado y vivido, entonces decir quienes han influenciado es muy difícil. Incluso han influenciado en mi trabajo aquellos que no me gustan. Pero alguno de los escultores que me gustan y de alguna manera moldean mi trabajo son: Yepes, Podestá, Ounanián, Nantes y las pinturas de Hans Ruedi Giger.

"Guerrero Luna / Moon Warrior", hierro / iron, altura / height: 47 cm., 2013
"Guerrero sol encandilado / Sun Warrior In Dazzling Sunlight", hierro / iron, altura / height: 50 cm., 2013

"Alas / Wings", altura / height: 150 cm., 2022

SR: Cuéntame sobre un día en tu taller.
GB: De los días en el taller te puedo contar que hay dos tipos bien definidos, unos en los que estoy en el proceso creativo, y otros días en los que ya estoy trabajando en la pieza. Estos días en que la mayoría de las decisiones ya están tomadas, son menos exigentes creativamente, lo que resta es soldadura, detalles, terminaciones y acabado. Los días de trabajo que me encuentro en el proceso creativo de una escultura, necesito un tiempo para entrar en ambiente, primero empiezo barriendo y ordenando, pongo música instrumental para que no me distraiga y de a poco me voy concentrado en el trabajo y en la idea. Generalmente se van 30, 40 minutos en preparaciones hasta que llego a un punto al que yo le llamo estado alfa, en el que estoy totalmente concentrado, pensando en el siguiente y el siguiente y el siguiente paso como si fuera una jugada de ajedrez y en el que ya no escucho la música y hasta pierdo la noción del tiempo.

SR: ¿Cuál es tu principal motivación cuando te enfrentas a un nuevo trabajo?
GB: Cuando tengo decidida una nueva escultura mi principal motivación es lograr materializarla, porque ya pasó de la idea al boceto, del boceto al dibujo y además ese dibujo seguramente mutó varias veces hasta llegar a la forma y la estructura principal aceptada, y ver el resultado, que ya visualicé, es lo que me motiva. A medida que la escultura avanza y ya está pronta a cerrarse, quiero llegar a ese momento final con la sensación de satisfacción de haber hecho algo con mis manos, algo que salió de mi mente y pude plasmar en un objeto.

Izq./ Left: "Yanomami", altura / height: 38 cm., 2020
Der./ Right: "Asirio / Asyrian", altura / height: 36 cm., 2019

Exposición "La urdimbre de hierro", Sala Federico Sáez /
The Iron Warp Exhibition, Federico Sáez Hall, Montevideo, Uruguay

SR: ¿En qué estás trabajando en estos momentos?
GB: Estoy trabajando con obras cuyo hilo conductor es formar parte de un bestiario mitad máquina, mitad animal, usando la técnica de soldadura que encontré como lenguaje personal, y siempre tras la búsqueda de formas principales poderosas. Particularmente en este momento estoy trabando en una especie de ciempiés que no quiere llegar a mi mesa de trabajo.

SR: ¿Sueles tener varios trabajos empezados?
GB: Generalmente en la mesa solo trabajo con una obra, por temas de espacio también. Hay ocasiones en que una pieza se tranca o no me gusta cómo va quedando y la dejo por un tiempo hasta que pueda desatar el nudo en el que entré. Lo que sí me pasa a veces, es que cuando una obra es muy grande y me lleva muchos días de soldadura repetitiva y las decisiones ya están todas tomadas, como que extraño la creación, y es en esos momentos que intercalo el trabajo con mi serie de máscaras que me vuelven a la creación por un rato y me divierten mucho.

"Berberecho / Cockle", altura / height: 47 cm., 2020

SR: Cuándo dices "esta obra está terminada", ¿sueles hacerle modificaciones después? o ¿realmente está finalizada?
GB: Generalmente cuando doy por terminada una obra tengo que estar seguro porque vienen otros procesos de finalización como el barniz, el oxidado o el pulido desde los que ya es muy difícil volver. Por mi forma de trabajar, cada paso que doy está muy estudiado y discutido internamente varias veces, aún así, hago algunos cambios durante el proceso si es necesario, pero no una vez que la doy por terminada.

"Máscara perfil / Mask Profile", altura / height: 50 cm., 2020

"Comadreja / Weasel", 67 x 30 x 46 cm., 2021

Gonzalo trabaja moldeando Arte para crear escultura contemporánea mediante el encanto del hierro y la soldadura. Un tipo de obra que ha emergido como un medio expresivo que trasciende las limitaciones tradicionales. Con su habilidad es parte de un conjunto, no muy grande, de artistas del mundo que han forjado nuevas fronteras, literal y figurativamente, explorando la maleabilidad del hierro y la alquimia que ocurre en el proceso de soldadura para crear piezas que juegan entre lo robusto y lo etéreo. Sus obras elaboran un diálogo visual que resuena con la fuerza de la creatividad inherente a la combinación de hierro y soldadura.
El hierro, conocido por su resistencia y durabilidad, se somete a una transformación asombrosa en manos de los escultores contemporáneos. El metal es maleable, permitiendo a los artistas esculpir formas intrincadas y detalladas que desafían las expectativas, llegando incluso a las abstracciones geométricas; el metal cobra vida con una elegancia sorprendente.
La soldadura, como técnica artística, ha elevado la escultura en hierro a nuevas alturas. A través del electrodo el artista fusiona y esculpe, creando conexiones invisibles que dan forma a sus visiones. Cada chispa y cada unión soldada se convierte en un elemento esencial de la obra, aportando no solo la fuerza física necesaria para la consistencia sino también un elemento estético que añade carácter y textura.
Las esculturas de hierro soldado a menudo juegan con el contraste entre el peso físico del metal y la aparente ligereza de las formas creadas. Los artistas exploran la paradoja de hacer que el hierro parezca etéreo y fluido, desafiando las expectativas de lo que puede lograr este material robusto.
Existe una dualidad equilibrada entre la frialdad inherente al hierro y la habilidad del artista para infundir calidez y humanidad en sus obras. A través de la forma y la textura, las esculturas de hierro soldado evocan emociones y narrativas que van más allá de la naturaleza industrial del material.
Con su trabajo Gonzalo Balparda explora temas relevantes, desde reflexiones sobre la relación entre la naturaleza y la tecnología hasta exploraciones de la condición humana. Estas esculturas trascienden la función estética para convertirse en comentarios profundos sobre el mundo que nos rodea. Shirley Rebuffo

"Constructivo Pez II / Constructive Fish II", altura / height: 28 cm., 2013

EL MUNDO ORGÁNICO DE GONZALO BALPARDA
Ricardo Pickenhayn

Según el propio artista, "el presente proyecto 'La urdimbre de hierro', reúne las piezas con las que estuve trabajando en los últimos años. Así desarrollé una obra que nace primero de la idea, y se va construyendo y estructurando a partir de ese punto. Sigo un proceso donde sumo y desarrollo aprendizajes". 
La palabra "siderurgia" nos remite directamente a la manipulación del acero, pero pocos saben que ese nombre deriva del origen de este elemento que proviene del espacio sideral.
Las primeras fundiciones que conoció la humanidad fueron el producto de esos mágicos trozos de hierro que, esporádicamente, nos cayeron del cielo en forma de meteoritos.
La mano del hombre transformó esa roca inerte en una parte importante de su propio mundo. Un material que tanto puede ser fuerte y rígido como dócil y flexible.
"El hierro está en nuestra sangre", nos recuerda el escultor Nicolás Márquez. Y efectivamente es la hemoglobina, ávida de oxígeno, la que pinta de rojo la caparazón de este metal.
Gonzalo Balparda es un joven exponente de la escultura uruguaya. De familia motivado por las artes, la música y el humor, cultivó su faceta plástica en el dibujo. Este descubrimiento lo acercó primero a la emblemática figura del maestro Guillermo Fernández y luego al Taller Cruz del Sur del artista Sergio Viera, donde afirmó su vocación por el Arte en un ámbito que defiende el oficio en la solidez de la estructura.
En ambos espacios, Balparda se vincula con la vertiente del Universalismo Constructivo torresgarciano: el cual, en la segunda instancia, viene de la fuerte personalidad del maestro Alberto Delmonte, a la sazón, admirador de esta Escuela y en particular de Edgardo Ribeiro (otro de los fundadores del Taller Torres García).
La obra de Balparda es orgánica en varios sentidos. A diferencia de otros famosos escultores en hierro como Oteiza, Chillida o Serra, quienes abordaron grandes volúmenes de geometría despojada, Balparda prefiere las urdimbres propias de la naturaleza. Concibe planos tejidos con cientos de fragmentos de pequeña escala. Con esta técnica, como en la metáfora de un concierto barroco de geometría, consigue determinar una trama de epidermis que nos recuerda a la cosa viva.
"Busqué mayor libertad en la creación, para poder desarrollar obras desde la idea  y no desde el objeto. Usar materiales comunes de la construcción, como chapas, perfiles y varillas, me permitió crear trazos y texturas. La soldadura, a manera de costura, fue dando piel metálica a este imaginario. Surgieron así formas orgánicas cubiertas por esa cáscara de hierro que me traslada a la época de mi infancia".
Otra coincidencia orgánica se da en su temática, siempre atenta a lo terrestre (aunque con una atmósfera superrealista). Por ello, la inspiración vuela por espacios oníricos pero se apoya en un reino animal y en la prospección del espíritu humano.
Su obra es la metamorfosis de este universo material en otro metafísico (que tiene algunas reminiscencias en las fantásticas creaciones del suizo Rudolf Giger).
Escarabajos y polillas, mulitas y comadrejas, peces, moluscos, medusas y mantarayas conviven con otros seres míticos y alados con la ambición de Ícaro. Pero también el hombre (quizás el propio artista) que escudriña su creación tras el disfraz de acero.
Ese es el alter ego de Gonzalo; oculto en la pros-opos o per-sona (término que viene de aquellas máscaras del teatro griego que proyectaban la voz per-sonare (para hacerse oír).
"Las máscaras en muchos casos son claras referencias a culturas antiguas. Siempre me resultaron interesantes por el misterio que implican y la fuerza expresiva que muestran. Se trata de una serie que voy realizando en paralelo a mi obra. Por ello reciben y reflejan influencias de ese imaginario de ficción que caracterizó mi infancia y juventud".
Por último el inefable huevo, que guarda el arcano inicial de la vida. El ciclo sempiterno del místico Uróboros, serpiente que muerde su cola como signo de permanencia infinita.
Aquellos pocos artistas que eligieron el metal como materia predilecta, saben de sus luces y sus sombras.
El hierro, en particular, es blando al fundirse, pero complejo en su manipulación. Toda factura tiene sus riesgos y requiere tanto la fuerza como la delicadeza de un trato sensible.
La soldadura de arco voltaico involucra,  además, a la electricidad; elemento que suma misterio al momento de la creación. Cada golpe de corriente es un parto intuitivo en donde el herrero siente cuándo y dónde detenerse.
Tras la oscura pantalla de vidrio añil, vemos el eclipse de esa incandescente perla alquímica. La que derrite el cortocircuito en la punta del electrodo. Solve y coagula son las antípodas responsables de la Opus Magna. Miel metálica que se disuelve; hierro que se consolida.
En los mediáticos y evanescentes tiempos en que vivimos, cada vez es más difícil encontrar almas que sientan el oficio en profundidad. Ello implica "sudar esa gota gorda del esfuerzo cotidiano". Meterse en el mutante escenario en donde las heridas y quemaduras son parte del juego.
Por ello, los nuevos y cómodos artistas contemporáneos prefieren el fácil camino de trasladar un rápido boceto digital (muchas veces extrapolado "inteligentemente" de la obra exitosa de un artista consagrado) y apurarse a concurrir a un taller de corte láser para dignificar esa modesta geometría en el portento de una gran pieza escultórica.
En el paciente trabajo de Balparda no existe este facilismo. En su lugar está el empleo de horas de ardua labor. Como el nido del boyero, cada rama de esta estructura metálica es parte del todo. La fragua del taller contrapone diferentes texturas; ásperas y lisas, cóncavas y convexas, puntos y rayas. En este mundo de alquimia, el particular estoque de electrones es el singular lápiz que esgrime el forjador en su íntima contienda con el acero.
"El arte siempre es cosa seria" (nos recordarían los herederos del Taller Torres-García). Puede ser una práctica lúdica y gratificante pero implica el profundo compromiso para toda una existencia.
En esta nueva era que se avecina, cada vez más próxima a la robótica, el arte es forzado a arrinconarse en islas de pureza espiritual donde unos pocos luchan incansablemente por mantener su autenticidad. 
A pesar de las desventajas, alma y oficio perviven como un legado hacia el futuro, para que jóvenes generaciones recuerden lo que verdaderamente importa.

Ricardo Pickenhayn es artista y docente, autor de "Nadayave. Metafísica del Arte Universal".
Texto curatorial para la muestra "La urdimbre del hierro".
Sala Carlos Federico Sáez, Ministerio de Transporte y Obras Públicas, Montevideo, Uruguay, 7/2023

Ricardo Pickenhayn en "El Hurgador" / in this blog[Libros de artista (XII)]

"Medusa / Jellyfish", 67 x 120 cm., 2022

Gonzalo Balparda trabajando en su estudio / at work in his studio

Gonzalo Balparda is a Uruguayan artist born in Montevideo on October 23, 1968. 
He is a technical draftsman by profession, graduated from the Technical University of Uruguay, School of Construction Cayetano Carcavallo of Montevideo.
In 2004 he began his artistic path attending several workshops, among them the painting workshop of Guillermo Fernandez (2006), where he found the formal bases of his work.
The exercises, the "downstrokes", and the appreciated talks of Guillermo, teach him to look for the structure, the basis of all good work.
In 2009 he enters the Cruz del Sur Workshop directed by the artist and teacher Sergio Viera, where he attends until 2016 painting in oil first, and participating in group exhibitions until 2018.
Guillermo Fernández and Sergio Viera are heirs to the tradition of the Torres-García Workshop and leave their mark on Gonzalo's work.
Attracted by the manual work involved in the universe of forms in sculpture, he enters a totally new world, that of iron and welding, alternating for a time the two activities, painting and iron sculpture.
From 2012 he turns completely to iron, researching techniques, improving his tools and his work space.
In 2013 he had his first solo exhibition at Libertad Libros and in 2014 a large exhibition in the Jaime Castells Carafí room, at the Castells auction house.
In 2016 and 2019 he participates in the International Meeting of Sculptors in Palmar, Soriano.
In 2017 he has a solo exhibition at the Roma Gallery, in Carrasco, Montevideo.
In 2019 he makes, for the National Cancer Institute, a sculpture tribute to its director Dr. Alvaro Luongo. 
In 2020 he participates in the open-air exhibition for the 150th anniversary of the Tristán Narvaja Fair. In 2021 he is invited by Joaquín Ragni to publish a work in the Agenda de Artistas Uruguayos of Editorial Propuesta.
He currently works in his studio, located in his home in the Palermo neighborhood of Montevideo. His work is kept in several private collections.

Izq./ Left: "Máscara / Mask", altura / height: 36 cm., 2019
Der./ Right: "Máscara / Mask", altura / height: 35 cm., 2019

Interview by Shirley Rebuffo

Shirely Rebuffo: You are a technical draftsman, has that previous training been useful to you in dealing with sculpture designs?
Gonzalo Balparda: What came first, the chicken or the egg? Since I was very young I discovered that I had a knack for drawing, already in high school, if I had good grades in geography or biology it was because I made good drawings of maps, cells and muscles. I also did very well in drawing and it was easy for me to understand the third dimension to draw in perspective. It was natural for me to derive something related to drawing. At the same time I was making charms, necklaces, knife ends or decorating the back of pens with Parsec (plastic putty). I liked to give my things a personal touch. Also at that time, at Zorrilla High School, we had carpentry and another year we worked in leather. All this past helped me, and as the question says, it was very useful when I turned to painting and then to sculpture.

"Uróboros / Ouroboros", diám.: 43 cm., 2019

"Mantarraya / Manta Ray", 68 x 142 cm., 2018

SR: What was the process that led you to sculpture and to this artistic technique of synthesis and representation that you carry out with iron and welding points?
GB: In 2004 I seriously decided to start painting. I had my father's easel, brushes, watercolors and oils from a great uncle and I put my first blank canvas on the easel. What I can tell you is that I realized that I needed to learn. That's how I started taking painting classes in a neighborhood workshop to learn the technique. I made some reproductions of great painters such as Da Vinci, Rembrandt, Vermeer or Van Gogh. Then I went to the workshop of the master Guillermo Fernandez, who was the one who with his method and experience trained my artistic eye, so to speak. They were no longer random brushstrokes, but everything made sense, from the beginning to the end, the strokes have an explanation and order for a drawing to become a work of art. After Guillermo's death I started going to the Cruz del Sur workshop of the master Sergio Viera. Both Guillermo and Sergio are heirs (each with his own touch) of the Torres García school. I recognize that influence in my work. But going back to the process, although I like painting very much, I was missing doing something with my hands. One day I found some old iron in the garage, borrowed a welder from a friend who taught me how to use it, and tried to put something together. With this first piece all my worlds came together: creation, craftsmanship, tools, volume. There was no turning back. After training the technique, those little personal touches began to appear, which together with the teaching of my teachers resulted in this series of works that I exhibited in July 2023 in the Carlos Federico Sáez hall of the Ministry of Transport and Public Works.

"Mulita / Armadillo", 90 x 42 x 38 cm., 2021

Izq./ Left: "Mosquito 1", hierro / iron, altura / height: 89 cm., 2013
Der./ Right: "Mosquito 2", hierro / iron, altura / height: 64 cm., 2013

SR: Who has more room in your work, spontaneity or previous design?
GB: Without a doubt, the previous design. I have a notebook where I draw more spontaneously. Of those doodles, some have the potential to become something else and others do not. After I have chosen a form, I polish it little by little until I am satisfied. From there I start choosing the materials and the size it will have.

SR: Tell me about the influences of other sculptors you have had.
GB: I like to say that my work is the result of everything I have seen, felt, touched, heard and lived, so to say who has influenced me is very difficult. Even those I don't like have influenced my work. But some of the sculptors that I like and somehow shape my work are: Yepes, Podestá, Ounanián, Nantes and the paintings of Hans Ruedi Giger.

"Polilla / Moth", altura / height: 88 cm., 2019

Obra realizada en base a un dibujo en papel de /
Work based on a drawing on paper by Manuel Espínola Gomez

Manuel Espínola Gómez en "El Hurgador" / in this blog[Uruguayos (XIII)]

SR: Tell me about a day in your studio.
GB: I can tell you that there are two well-defined types of days in the studio: some days when I'm in the creative process, and other days when I'm already working on the piece. These days, when most of the decisions have already been made, are less demanding creatively, what remains is welding, details and  finishing. On working days when I am in the creative process of a sculpture, I need some time to get into the mood, first I start by sweeping and tidying up, I put on instrumental music so that I am not distracted and little by little I concentrate on the work and the idea. Generally I spend 30, 40 minutes in preparations until I reach a point that I call "alpha state", in which I am totally concentrated, thinking about the next and the next and the next step as if it were a chess move and in which I no longer listen to the music and I even lose track of time.

SR: What is your main motivation when you face a new work?
GB: When I have decided on a new sculpture my main motivation is to materialize it, because it has already gone from the idea to the sketch, from the sketch to the drawing, and that drawing has probably mutated several times until it reached the accepted form and main structure, and seeing the result, which I have already visualized, is what motivates me. As the sculpture progresses and is ready to close, I want to reach that final moment with the feeling of satisfaction of having done something with my hands, something that came out of my mind and that I was able to capture in an object.

"Caracol / Snail", altura / height: 100 cm., 2020

"Espiral / Spiral", altura / height: 75 cm., 2018

SR: What are you working on at the moment?
GB: I am working with works whose common thread is to form part of a bestiary, half machine, half animal, using the welding technique that I found as a personal language, and always in search of powerful main forms. Particularly at the moment I'm working on a kind of centipede that doesn't want to reach my work table.

SR: Do you usually have several works started?
GB: Generally on the table I only work with one piece, due to space issues as well. There are times when a piece gets stuck or I don't like the way it looks and I leave it for a while until I can untie the knot I got into. What does happen to me sometimes is that when a work is very large and it takes me many days of repetitive welding and the decisions have already been made, I kind of miss the creation, and it is in those moments that I intersperse the work with my series of masks that bring me back to the creation for a while and I have a lot of fun.

"Copérnico / Copernicus", hierro / iron, altura / height: 64 cm., 2013

SR: When you say "this work is finished", do you usually make modifications afterwards, or is it really finished?
GB: Generally, when I consider a work finished I have to be sure because there are other finishing processes such as varnishing, oxidizing or polishing from which it is very difficult to go back. Because of the way I work, each step I take is very well studied and discussed internally several times, even so, I make some changes during the process if necessary, but not once I finish it.

"Pinza de cangrejo / Crab Claw", 67 x 28 x 140 cm., 2022

Gonzalo works molding art to create contemporary sculpture through the enchantment of iron and welding. A type of work that has emerged as an expressive medium that transcends traditional limitations. With his skill he is part of a not very large group of artists around the world who have forged new frontiers, literally and figuratively, exploring the malleability of iron and the alchemy that occurs in the welding process to create pieces that play between the robust and the ethereal. His works elaborate a visual dialogue that resonates with the strength of creativity inherent in the combination of iron and welding.
Iron, known for its strength and durability, undergoes an amazing transformation in the hands of contemporary sculptors. The metal is malleable, allowing artists to sculpt intricate and detailed forms that defy expectations, even reaching geometric abstractions; the metal comes to life with surprising elegance.
Welding, as an artistic technique, has elevated iron sculpture to new heights. Through the electrode the artist fuses and sculpts, creating invisible connections that give form to his visions. Each spark and each welded joint becomes an essential element of the work, providing not only the physical strength necessary for consistency but also an aesthetic element that adds character and texture.
Welded iron sculptures often play on the contrast between the physical weight of the metal and the apparent lightness of the forms created. Artists explore the paradox of making iron appear ethereal and fluid, challenging expectations of what this robust material can achieve.
There is a balanced duality between the inherent coldness of iron and the artist's ability to infuse warmth and humanity into their works. Through form and texture, the welded iron sculptures evoke emotions and narratives that go beyond the industrial nature of the material.
With his work Gonzalo Balparda explores relevant themes, from reflections on the relationship between nature and technology to explorations of the human condition. These sculptures transcend aesthetic function to become profound commentaries on the world around us. Shirley Rebuffo

"Máscara / Mask", altura / height: 70 cm., 2021

Izq./ Left: "Transferencia en rondana / Transfer On A Washer", hierro / iron, altura / height: 34 cm., 2013
Der./ Right: "Universo I / Universe I", altura / height: 28 cm., 2013

THE ORGANIC WORLD OF GONZALO BALPARDA
Ricardo Pickenhayn

According to the artist himself, "the present project 'The Iron Warp', brings together the pieces I have been working with in recent years. Thus I developed a work that is born first from the idea, and is built and structured from that point. I follow a process where I add and develop learnings". 
The word "siderurgy" refers directly to the manipulation of steel, but few know that this name derives from the origin of this element that comes from outer space.
The first foundries known to mankind were the product of those magical pieces of iron that sporadically fell from the sky in the form of meteorites.
Man's hand transformed that inert rock into an important part of his own world. A material that can be as strong and rigid as it can be docile and flexible.
"Iron is in our blood," sculptor Nicolás Márquez reminds us. And indeed it is hemoglobin, hungry for oxygen, that paints the shell of this metal red.
Gonzalo Balparda is a young exponent of Uruguayan sculpture. From a family motivated by the arts, music and humor, he cultivated his plastic facet in drawing. This discovery brought him first to the emblematic figure of the master Guillermo Fernández and then to the Cruz del Sur Workshop of the artist Sergio Viera, where he affirmed his vocation for Art in an environment that defends the craft in the solidity of the structure.
In both spaces, Balparda is linked to the Constructive Universalism of Torres García: which, in the second instance, comes from the strong personality of the master Alberto Delmonte, at the time an admirer of this School and in particular of Edgardo Ribeiro (another of the founders of the Torres García Workshop).
Balparda's work is organic in several senses. Unlike other famous iron sculptors such as Oteiza, Chillida or Serra, who approached large volumes of stripped geometry, Balparda prefers the warps of nature. He conceives planes woven with hundreds of small-scale fragments. With this technique, as in the metaphor of a baroque concert of geometry, he manages to determine a weft of epidermis that reminds us of the living thing.
"I sought greater freedom in creation, to be able to develop works from the idea and not from the object. Using common construction materials, such as sheets, profiles and rods, allowed me to create strokes and textures. Welding, as a way of welding, like sewing, gave a metallic skin to this imaginary. Thus, organic forms covered by that iron shell that takes me back to the time of my childhood emerged".
Another organic coincidence is given in his subject matter, always attentive to the terrestrial (although with a super-realistic atmosphere). Therefore, the inspiration flies through dreamlike spaces but is supported by an animal kingdom and the prospecting of the human spirit.
His work is the metamorphosis of this material universe into a metaphysical one (which has some reminiscences in the fantastic creations of the Swiss Hans Ruedi Giger).
Beetles and moths, armadillos and weasels, fish, mollusks, jellyfish and manta rays coexist with other mythical and winged beings with the ambition of Icarus. But also the man (perhaps the artist himself) who scrutinizes his creation behind the steel disguise.
That is Gonzalo's alter ego; hidden in the pros-opos or per-son (a term that comes from those Greek theater masks that projected the voice per-sonare (to be heard).
"The masks in many cases are clear references to ancient cultures. I have always found them interesting because of the mystery they imply and the expressive force they show. It is a series that I am making in parallel to my work. That is why they receive and reflect influences from that fictional imaginary that characterized my childhood and youth".
Finally, the ineffable egg, which holds the initial arcane of life. The sempiternal cycle of the mystical Ouroboros, a serpent that bites its tail as a sign of infinite permanence.
Those few artists who have chosen metal as their favorite material know its lights and shadows.
Iron, in particular, is soft when melted, but complex in its manipulation. All workmanship has its risks and requires both the strength and the delicacy of sensitive handling.
Electric arc welding also involves electricity, an element that adds mystery to the moment of creation. Each stroke of current is an intuitive birth where the blacksmith senses when and where to stop.
Behind the dark screen of indigo glass, we see the eclipse of that incandescent alchemical pearl. The one that melts the short circuit at the tip of the electrode. Solve and coagula are the antipodes responsible for Opus Magna. Metallic honey that dissolves; iron that consolidates.
In the mediatic and evanescent times in which we live, it is increasingly difficult to find souls who feel the craft in depth. This implies "sweating the fat drop of daily effort". Getting into the mutant scenario where wounds and burns are part of the game.
For this reason, the new and comfortable contemporary artists prefer the easy path of transferring a quick digital sketch (many times "intelligently" extrapolated from the successful work of an established artist) and rushing to a laser cutting workshop to dignify that modest geometry in the portent of a great sculptural piece.
In Balparda's patient work there is no such facile approach. In its place is the use of hours of arduous labor. Like the cowbird's nest, each branch of this metallic structure is part of the whole. The forge of the workshop contrasts different textures; rough and smooth, concave and convex, dots and stripes. In this world of alchemy, the particular electron rapier is the singular pencil wielded by the forger in his intimate contest with steel.
"Art is always a serious thing" (the heirs of the Taller Torres-García would remind us). It may be a playful and gratifying practice, but it implies a deep commitment to an entire existence.
In this new era that is approaching, ever closer to robotics, art is forced to corner itself in islands of spiritual purity where a few struggle tirelessly to maintain its authenticity. 
Despite the disadvantages, soul and craft survive as a legacy for the future, so that younger generations will remember what truly matters.

Ricardo Pickenhayn is an Artist and teacher, author of  "Nadayave. Metaphysics of Universal Art".
Curatorial text for the exhibition "The Warp of Iron".
Carlos Federico Sáez Hall, Ministry of Transport and Public Works, Montevideo, Uruguay, July, 2023

Gonzalo Balparda en la Sala Sáez durante la exposición "La urdimbre de hierro" /
at the Federico Sáez Hall during The Iron Warp Exhibition
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Sobre los artistas mencionados / About mentioned artists:

Guillermo Fernández: Wikipedia (español / Spanish)
Sergio Viera: Taller Cruz del SurTazart
Joaquín Torres-García: [Todos los enlaces / All links]
Leonardo Da Vinci: [Todos los enlaces / All links]
Vincent Van Gogh: [Todos los enlaces / All links]
Rembrandt van Rijn: [Todos los enlaces / All links]
Johannes Vermeer van Delft: [Todos los enlaces / All links]
Ricardo Pickenhayn[Libros de artista (XII)]
Nicolás Márquez: Lilia Muniz
Alberto Delmonte: Website
Edgardo Ribeiro[Recolección (CXLVI-1)], Wikipedia
Jorge Oteiza[Aniversarios (XL)]
Eduardo Chillida[Parques de esculturas (IV)]
Richard Serra[Aniversarios (XLII)]
Manuel Espínola Gómez: [Uruguayos (XIII)]

Se puede acceder a la serie completa de artistas uruguayos aquí /
You can access the complete series of Uruguayan artists here
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Más sobre / More about Gonzalo Balparda: Instagram, facebook, facebook

Imágenes publicadas con autorización del artista (¡Muchas gracias, Gonzalo!)
Images published here with artist's permission (Thanks a lot, Gonzalo!)
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Shirley Rebuffo es Licenciada en Bibliotecología y Archivología por la Escuela Universitaria de Bibliotecología y Ciencias Afines (Montevideo, Uruguay), Técnica en Museología por la Facultad de Humanidades y Ciencias (opción de Antropología), Objeto, símbolo y espacio en Curaduría. Museología Aplicada y Museología Social – Conceptos, técnicas y prácticas (Campo Grande, BR), Coaching (Campo Grande, BR), Planeamiento Estratégico (Campo Grande, BR), Especializada en libros de artista (Facultad de Humanidades y Ciencias, Uruguay), Periodista cultural (España) y estudiante de arte y pintura con el maestro Eduardo Espino.
Currículum académico y artístico completo aquí.

Shirley Rebuffo has a Degree in Library Science and a Degree in Archivology by the Universitary School of Library and Related Sciences (Montevideo, Uruguay), Technician in Museology by the Faculty of Humanities and Sciences (Anthropology option), Object, Symbol and Spance in Curatorship Applied Museology and Social Museology - Concepts, Technics and Practice (Campo Grande, Brazil), Coaching (Campo Grande, Brazil), Strategic Planning (Campo Grande, Brazil), Specialized in Artists' Books (Faculty of Humanities and Sciences, Uruguay), Cultural Journalist (Spain), and Art and Painting student under Master Eduardo Espino.
Full academic and artistic curriculum here.